Esto, que hace unos años ni siquiera se lo llegaba a plantear uno, es algo de lo más normal en el mundo actual. Ya partíamos de la base que hasta hace “unos días” como quién dice no conocíamos ni el significado de la palabra “mobbing”. Es más os puedo decir a modo de anécdota que mientras en Suecia la primera vez que se legisló un caso de mobbing como delito fue en 1983, en España esto sucedió en el año 2001.
Es una enfermedad laboral, es un delito, una conducta en el trabajo altamente extendida y consentida,….. La falta de concreción así como lo fina que es la línea que separa una actitud agresiva en el trabajo de una situación de mobbing, es lo que ha impedido muchas veces acabar con estas situaciones.
¿Qué entendemos por mobbing?
El mobbing es “una situación en que una persona o grupo de personas ejercen una violencia psicológica externa, de forma sistemática, continuada y reiterada, por lo menos una vez por semana, y durante un tiempo prolongado que al menos debe de ser de seis meses, sobre otra persona en el lugar de trabajo”.
En la práctica una situación de mobbing lleva aparejada una comunicación hostil, agresiva y desprovista de ética que es realizada de forma reiterada por uno o unos pocos individuos, y que suelen centrar sus iras en un solo individuo, el cual se comienza a sentir en una situación de soledad e indefensión prolongada, por culpa de estas acciones de hostigamiento frecuentes. Debido a la reiteración de estos comportamientos y a la larga duración de los mismos, tales sensaciones provocan problemas psicológicos, psicosomáticos y sociales.
www.artfavor.com
Como lo define Iñaki Piñuel y Zabala en su libro “Como sobrevivir al acoso psicológico en el trabajo”:
“El mobbing consiste en el acoso sistemático y deliberado de un trabajador sobre otro que anteriormente ha destacado por su eficacia y cualificación profesional. El objetivo del hostigador no es otro que la total destrucción psicológica y moral de la víctima, a veces con el tácito consentimiento de la empresa. Como protección a esta perversa práctica debemos comprender sus mecanismos, para así despojarla del velo de invisibilidad que le presta su eficacia e impunidad”.
Lógicamente se puede comprobar que el papel en este caso de la Inteligencia Emocional, entendida como el “saber controlar las emociones” puede ser de vital importancia a la hora de afrontar una situación de mobbing.
Suele vulnerar algunos de los derechos fundamentales de las personas recogidos en la Constitución Española del 78 y que se interpretarán de conformidad con la declaración Universal de los derechos humanos y además inflinge un trato que menoscaba gravemente la integridad moral de la persona que lo padece lo que está tipificado como delito en el Código Penal Español. O sea, como se puede ver es un delito. No obstante no se encuentra tipificada asta actuación como delito.
Sancionar, castigar, llevar hasta los tribunales a los acosadores y sus cómplices ¿es suficiente, es posible, es en otras palabras algo fácil de realizar?
Pues no. No es una conducta fácil de probar y por lo tanto los tribunales son muy reacios a emitir dictámenes condenatorios a acosadores. Es muy fina la línea que separa el abuso u hostigamiento, o sea mobbing, de lo que es un trato estricto y duro en el trabajo. Por eso el triunfo de esta práctica se da cada vez más, porque realmente actúa muchas veces con total invisibilidad, siendo el propio trabajador hostigado el único que la percibe.
Perfiles de acosador y de acosado
El perfil del acosado responde al de una persona (se ha encontrado un mayor porcentaje en mujeres), de entre 35 y 45 años, brillante, preparada, responsable, trabajadora, sociable y colaboradora.
El acosador, bajo una apariencia externa de seguridad y firmeza, suele ser una persona insegura, temerosa de perder su puesto de trabajo y capaz de hostigar sutilmente al acosado a lo largo del tiempo.
Conductas se pueden incluir dentro del mobbing
El acosador ridiculiza al acosado, y no solo su trabajo, también su forma de vestir, estilo de vestir, estilo de vida, su voz, gestos… Cuando el acosador tiene un rol en el trabajo superior al acosado, éste le asigna tareas demasiado complejas para su titulación, o bien demasiado simples y repetitivas, ocultándole información importante e incluso variando la información sin criterio y de manera continua, diciéndole un día una cosa, y otro otra, con lo cual cargos superiores al acosador reciben un información negativa acerca del trabajo y la capacidad que en realidad tiene el acosado. El acosador esconde información relevante al acosado, y favorece a otros empleados en presencia de la “víctima” fomentando en su interior un sentimiento de injusticia y desigualdad que muy probablemente le traerá repercusiones en su vida personal. (ansiedad, depresión, irritabilidad, frustración…etc.).
¿Qué hacen las empresas?
En la actualidad las empresas no están del todo preparadas para abordar una situación de mobbing, y la mayoría de las veces, ni las reconocen, llegando incluso a veces a despedir a la persona acosada por considerarla injustamente no preparada para el cargo, y otras tomando parte conciliadora, algo que suele llevar a empeorar el problema.
Hay una serie de factores que pueden empeorar e incluso fomentar el mobbing: empresas con poco apoyo por parte de los superiores, mala organización del trabajo y mala comunicación de superiores a subordinados, aparición de líderes espontáneos y sin preparación o perfil adecuado para el cargo…etc. Casi todos los factores que motivan la aparición del mobbing o bien lo potencia, serían fácilmente controlables si en la empresa existiese la figura del “líder”, entendido como tal, no como se entiende un jefe o un gerente.
El líder comunica y se comunica con su equipo, es asertivo a la hora de coordinar a su equipo, promueve el bien del grupo ante el suyo propio, pero sobre todo lo que consigue es el hecho de que los empleados se comprometan con su empresa y con su puesto de trabajo.
El jefe o el gerente, no suelen hacer hincapié mucho en los sentimientos de las personas. Lo importante es el resultado, independientemente de la forma que se consiga y sin tener en cuenta nada de lo que los empleados puedan opinar.
Lo más triste, es que muchas veces la persona objeto de mobbing es un excelente profesional, brillante y ejemplar, pero el pecado de “la envidia”, tan abundante en el mundo laboral puede acabar con su trayectoria profesional. Son testigos en primera persona, (mientras se hace mella en su autoestima), de cómo se tergiversa la realidad, de cómo se transmite a sus superiores una imagen distorsionada de su persona, competencia y profesionalidad, transmitiendo ser una persona inestable e insegura e incluso llegando muchas veces a pensar que es incompetente, poco preparada para el cargo o “problemática” sin serlo en absoluto.
Mientras, observan cómo el acosador, que es consciente de sus propias carencias (a veces falta de competencia para sus tareas, poca seguridad en sí mismo, poco trabajador, poca constancia…), dispone de suficiente habilidad como para transmitir lo contrario, mientras suple sus errores a base del esfuerzo y trabajo del acosado o sus subordinados. El entorno social del acosado también padecerá las consecuencias del mobbing, ya que convivirán con una persona a la que quieren y la verán triste, amargada, desmotivada, sin expectativas ni ganas de trabajar. La depresión está cerca.
Consejos se creéis estar sufriendo mobbing en el trabajo
A lo largo de mi experiencia profesional puedo decir que si “he sufrido un proceso de mobbing en un puesto de trabajo”.
Es una situación muy penosa de sufrir y más cuando es un acoso público en el que el resto de los compañeros lo pueden percibir, pero que cuenta con el beneplácito de la cúpula de la organización de la empresa.
Como seres humanos se puede reaccionar de dos modos diferenciados que van a marcar todo lo siguiente que hagas.
Por un lado, actúas de un modo pasivo, a la expectativa. Lógicamente es una postura de sufridor, esperando que alguna cosa pueda ocurrir que cambie tal proceso de hostigamiento. Aquí debéis de tener en cuenta que toda persona tiene un límite o capacidad de aguante. Mi consejo es nunca llegar a acercarse a sobrepasar ese límite. Una vez sobrepasado ese límite las consecuencias para la salud mental de una persona son insospechadas y puede que irreparables.
Por lo lado está la segunda opción. Enfrentarse abiertamente al hostigador. Una actitud asertiva y proactiva es necesaria para tomar estas medidas. Además hay que tener en cuenta que si el proceso de acoso al que eres sometido si está hecho con el parabién de los superiores, muy probablemente te estés jugando el puesto de trabajo a parte de tu salud mental.
Las dos medidas o posturas a tomar pueden ser peligrosas. Lo que está claro es que la segunda medida puede acobardar al hostigador y acabar con el sufrimiento que se padece.
El mejor consejo que os puedo dar es plantear el problema abiertamente al superior que tengáis y en caso de ser él quien os hostiga, al superior jerárquico correspondiente. Según la solución que os dé, obrar en consecuencia.
Normativa que regula el mobbing
La Ley de Prevención de Riesgos Laborales nos dice que “es obligación del empresario la prevención de los riesgos laborales garantizando ” una protección eficaz en materia de seguridad y salud en el trabajo”, adoptando en el marco de sus responsabilidades ” cuantas medidas sean necesarias ” para tal fin, siguiendo un sistema de gestión y planificación de las actividades preventivas. Art.14.
Jurisdicción Penal El trabajador podría emprender acciones frente al agresor, bien sea el propio empresario, su representante u otro trabajador, ya sea por coacciones, amenazas, u otros delitos tipificados en nuestro Código Penal.
Jurisdicción Civil Se podrían entablar acciones de responsabilidad extracontractual frente al agresor o el empresario de éste si es que perteneciera a empresa distinta a la del agredido.( artículos 1902 y 1903 del Código Civil ), ya que: ” el que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado”.
Fuentes para este artículo:
Despacho Laboralista Eva Ventín Lorenzo
MOBBING, Cómo sobrevivir al acoso psicológico en el trabajo Iñaki Piñuel y Zabala.



Añadir a Del.Icio.Us


9 Comentarios en ““Buenos días doctor, sufro mobbing””
[...] “Buenos días doctor, sufro mobbing” Buscarempleo.es 30/9/2008 No Comments, Comment or Ping [...]
Muy informativo e ilustrativo el post, ya que tenía un concepto de Mobbing muy limitado y con este artículo lo he ampliado, sobre todo la parte legal e histórica. La verdad es que no he estado expuesto ni he sido testigo jamás de estos casos, así que no tengo una opinión propia, sólo lo que he escuchado por allí
SM
Un tema muy interesante y lamentable a la vez. La verdad que he aprendido nuevas cosas que desconocía del mismo. Muy buen trabajo.
Hola José Luis,
desde mi punto de vista, creo que sólo se podría hablar de acoso cuando existe una relación asimétrica respecto al poder, de algún tipo, entre el acosador y la víctima. Tú qué piensas? :-)
Buenas amigos.
Desde mi experiencia personal, que he indicado en el artículo que yo si he sufrido “mobbing” en una empresa, lo que si os puedo decir es que el que lo sufre suele pasar por varias etapas en el proceso antes de terminar rompiéndose la relación por algún lado de la cuerda (acosador o acosado).
Primero se pregunta ¿por qué a él? ¿qué ha hecho mal?
Segundo si se dá cuenta que no es debido a él, se mantiene a la expectativa un tiempo trabajando lo mejor posible a ver si así cesa la presión. esto es visto por el opresor generalmente como un signo de debilidad y sigue en su cometido.
Tercero, se plantea buscar una solución y no sabe como.
Cuarto se decide a afrontarlo y actúa.
Del como actúe, dependerá las siguientes fases del comportamiento.
En cuanto a la idea que planteas Yoriento y que me gusta que abrás este posible debate, yo soy de tu opinión, que habiendo distintas posturas de poder, se puede hablar de acoso o incluso mejor dicho de “abuso de poder”. Lo que ha ocurrido hasta la fecha es que este abuso de poder siempre se ha visto por la jurisprudencia como una forma habitual de relación jefe-subordinado, sin entrar detenidamente a anlizarla. Siempre se supuso que el jefe manda y el subordinado obedece por lo cual ocurría como un padre con sus hijos: “”no los maltrata pero… un cachete de vez en cuando…” y siempre se le quitaba hierro al asunto.
Cuando se ha empezado a ver que el “mobbing” es algo alejado del abuso de poder, (porque el abuso de poder no es hacia una sla personsa sino hacia todos los subordinados), dado que se focaliza todo el maltrato hacia una persona determinada, se considera que si existe una asimetria de poder entre las partes involucradas.
¿Puede haber “moobing” entre empleados de igual categoría? Puede ser, pero no es muy habitual, ahí más bien estaríamos hablando de “tretas” y/o “artimañas”, pero no de moobing porpiamente dicho.
Lo que si os puedo decir que es una situación que no se la deseo a nadie. A mi se me caía el pelo a tirones, me salían calvas en la barba, fumaba como 4 cajetillas al día,…. Yo decidí en la cuarta fase que os comenté que debía echarle valor y plantarle cara y así lo hice y os puedo decir que los dos años que tuvimos deconfrontación “mi jefe” y yo fueron a “cara de perro” . ¿Quién ganó?, yo creo que inicialmente yo, y al final empatamos (y eso que llevaba muerto un año). Pero esa es otro historia que si queréis algún dia contaré.
Saludos amigos
Yo creo que tambien he sufrido un caso de mobbing por parte de la persona más detestable con la que me he cruzado jamás. Respondo al perfil que presentas (excepto en lo de brillante, dejemoslo en correcta ;)). El era un tipo que cuando estabamos de igual a igual ya me tenía cierta manía (celos creo) pero no era un problema. Después de un retorcido ascenso que lo convirtió en mi jefe directo creo que “putearme” se convirtió en una obsesión para él, ya que no podía echarme por que me necesitaba, su superior achaba todo a que yo era “conflictiva”, cuando hasta ese momento nunca me había llevado mal con nadie en ningún trabajo.
Mi abogada me propuso poner una demanda ya que tenía motivos más que suficientes para ganarla, pero me avisó de que el proceso era largo y difícil, no me vi con fuerza para pasar por todo el proceso y traté de enfrentarme a la situación lo mejor que pude a la vez que buscaba trabajo (y en eso estoy). Lo mejor no fue bueno, por que esa presión acaba tocandote la autoestima y genera inseguridad. Me he enfrentado a situaciones bastante difíciles en mi vida personal y he tenido jefes y trabajos muy exigentes y con una alta carga de stress, sin embargo nunca nada había hecho tanta mella en mi como esta situación.
Después de mi rollo, una pregunta, desconozco la ley, supongo que establece indemnizaciones para el acosado que paga la empresa, ¿pero que pasa con el acosador? ¿no debía haber algún tipo de penalización o sanción para el acosador? Quiza un despido forzado por la ley sería excesivo, pero una nota en el expediente laboral, una falta grave, una incalificación como gestor de equipos…
Buenas.
Tema peligros y de moda. En mi opinión difícil de probar, perro desde ue el mundo es mundo, y el trabajo existe, creo que siempre ha habido “mobbing”.
Un saludo
JMLP
hola: muy bueno el articulo. yo particularmente vengo desde que cambio el directorio donde trabajo con permanentes enfrentamientos, la nueva linea es no pensar, solo obedecer las directivas que imponen a veces erroneas y ante algo que me parece que esta mal no puedo callarme, de forma escrita o verbal siempre con respeto me expreso y eso crispa sobremanera parece. buscando “como destruir una empresa dentro de su organizacion” derive en esto “moobing” que no conocia y es altamente interesante. ahora pensando solo en mi, estoy buscando otro trabajo, pero lamentablemente no puedo abandonar esto porque todavia debo mantener mi familia. y produce angustia ir perdiendo la valorizacion de persona en el proceso de pensar y callar. exitos.
Buenas Rosa.
Gracias por tus palabras.
Yo te digo que sufrí una vez mobbing en mi trabajo y bastante agresivo.
El secreto está en valorarte a ti mismo y a lo que haces y saber que haces lo adecuado en cada momento. Sabiendo que atcúas así, las presiones y acosos llegará un momento que no te afectene, porque los deberás de tomar como algo habitual del puesto. Tu si haces lo debido, la conciencia tranquila tendrás y eso es algo que nadie, ni quein te hace mobbing te lo va a poder quitar.
Sobre todo evitar las inseguridades.
Un saludo