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Teletrabajo

Trucos femeninos para trabajar desde casa

Con algo de método toda mujer puede ser una emprendedora hogareña
Por Brenda Zaniuk, en 26 de Diciembre de 2008

El teletrabajo es una modalidad que se expande a medida que las nuevas tecnologías lo permiten y la necesidad de las empresas por reducir sus costos de mantenimiento de instalaciones y funcionales crece.

Cada vez más, se puede trabajar desde casa, haciendo lo que se hace en la oficina y por el mismo salario, con la disponibilidad de contar con horarios flexibles y recursos propios que admiten la doble vida para una mujer: trabajar y ser madre o ama de casa.

Las ventajas para el empleado como para el empleador son muchas y, la que más valoran las mujeres con hijos pequeños es poder atender a las demandas familiares sin descuidar su vida profesional; pero, por supuesto, ambas actividades no se acoplan mágicamente ni son fáciles de distribuir a lo largo del día.

Para trabajar desde el hogar hay que tener un perfil metódico, organizado y una familia que admita este tipo de trabajo o que, por lo menos, se preste a intentarlo aprovechando sus ventajas pero reconociendo las limitaciones pues, tener a la madre todo el día en su casa no implicará que esté todo el día disponible para juegos y paseos.

Así, una mujer emprendedora, una teletrabajadora o quien haya recibido la oferta de su jefe de trabajar desde casa hasta que el bebé crezca, deberá tomar ciertas pautas organizativas para no acabar totalmente liada en dos responsabilidades porque, a decir verdad, trabajar profesionalmente desde la casa no es la manera más fácil y cómoda de hacerlo, pero es una posibilidad que, en ocasiones, brinda beneficios con los que no se cuenta cumpliendo horarios en una oficina.

Es importante tener en cuenta que en el hogar, así como las jornadas de trabajo no están delimitadas por nadie, las horas de trabajo pueden duplicarse o alcanzar cualquier hora de la noche acabando una tarea de trabajo que se vio desplazada por una actividad doméstica o una visita inesperada.



Para que no ocurran estas pequeñas catástrofes que hacen perder el equilibrio entre el trabajo y el hogar, alterando la tranquilidad de la trabajadora, existen algunos pequeños trucos que, quienes trabajamos desde nuestra casa, empleamos a diario para mantener la organización y buena convivencia de la madre y trabajadora que somos.

Al comenzar cada día y disponer a cada integrante de la familia a sus actividades cotidianas asigna 15 minutos a planificar tu día de trabajo y toma nota de las actividades básicas que no debes dejar de hacer. Apunta en tu libreta 10 cosas que debes hacer hoy, sin falta y sin importar el orden de prioridades, servirá anotarlas luego las ordenarás a lo largo del día.

Acaba tu café o té y, antes de ponerte a trabajar en tus asuntos, dedica 5 minutos a arreglar cada una de las habitaciones de la casa; con este tiempo podrás ordenar juguetes, hacer las camas, guardar la ropa y hasta conectar la lavadora. Cinco minutos son muy rendidores si eres efectiva y decidida y, si te sobran algunos minutos por habitación puedes dedicarlos a lavar los platos o arreglar las plantas, pero no te excedas ni te agobies si la casa no queda reluciente como te gustaría.

Para una mujer que trabaja desde su casa es muy importante rodearse de ayudantes voluntarios para que descongestionen y alivien de esas tareas que quitan tanto tiempo pero que hay que hacer como pasear al perro, buscar a los chicos en la escuela o ir a pagar algunas cuentas y servicios. Apóyese en amigos, vecinos y familiares para conseguir algo de ayuda y tiempo extra de trabajo. Puedes turnarte con otros padres para recoger a los niños en la escuela o pedirle al hijo de tu vecina que pasee a tu mascota junto con la suya.

En la era cibernética, aprovechar todos los servicios en línea es lo mejor que puedes hacer para que tu tiempo rinda más; quizás creas que muchas de esas páginas de pagos de servicios o la del supermercado para comprar en línea te llevan mucho tiempo pero si sacas cuentas verás que de todas maneras habrás ganado, al menos, el tiempo que tardas en desplazarte hasta las oficinas y ese tiempo para quienes trabajamos desde casa, no tiene precio.

Cuando la familia vuelve de sus actividades diarias, asígneles tareas hogareñas a cada uno dependiendo de sus habilidades y capacidades podrán ayudar a limpiar los cuartos, ordenar o preparar la cena. No subestime a los niños, dedique algo de tiempo a enseñarle las tareas que quiere que haga en lugar de intentar hacer todo más rápido, al cabo de un par de veces, estará preparado para hacerlo solo y sin que se lo pidan, lo cual redundará en más tiempo y menos estrés para la trabajadora.

Trabajar en casa no significa “poder hacerlo todo sola” pero sí que eres organizada y capaz de delegar funciones y tareas del hogar para que todos los miembros colaboren y se sientan parte de tu proyecto, ayudándote.

Siempre se pueden hacer dos actividades hogareñas al mismo tiempo: zurcir botones mientras ayuda a los niños con los deberes escolares, ejercitarse mientras mira televisión o preparar la cena mientras conversa con su marido; esto le ahorrará mucho tiempo que podrá dedicar a su trabajo.

Asigne tiempos específicos a cada actividad y cúmplalos: un día de la semana será suficiente para tareas administrativas o para hacer compras y 15 minutos bastan para revisar los cuadernos de los niños, no se distraiga revisando la caligrafía o la intensidad de los colores de los dibujos de arte.

Es necesario anotarlo todo porque la memoria no basta, por más buena que sea lo mejor será utilizar un anotador siempre cerca y una herramienta informática para organizar las tareas, citas, resultados, números de teléfono y hasta para resumir las actividades diarias que se han realizado y las que restan por hacer.

Tener un lugar de trabajo es vital, si no tienes tu propia oficina montada en tu casa, elige un rincón y utiliza siempre el mismo, así podrás tener control y orden sobre tus cosas, en tu espacio de trabajo donde, además, deberás tener bien guardados tus útiles y herramientas en una caja que nadie deberá tocar.

Finalmente, la regla de oro del trabajo en casa es no agobiarse por las cosas que no hemos podido hacer hoy o por la lista de inalcanzable que nos planteamos para el día siguiente. Es importante tener en cuenta que, si trabajas en casa y no tienes mucha ayuda, tu hogar no será perfecto porque no eres superwoman; así que no te exijas más de la cuenta y plantéate metas alcanzables que te permitan tener un espacio para disfrutar de tu familia y de algo de distención.

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5 Comentarios en “Trucos femeninos para trabajar desde casa”

1

Es muy bueno y deseo trabajar

2

Alicia, pues ya tienes lo primero que se necesita: ganas; el resto vendrá con el tiempo y algo de empeño, los límites nos los ponemos nosotras mismas.

Saludos.

3

Esta información es bastante interesante,entraré más seguido.Recien te leo,ojala tuviera la suerte de trabajar en casa bajo esta modalidad.

4

[...] están excedidos de tareas, ocupaciones, obligaciones; ya sea que se empleen en una oficina, que trabajen en su hogar o sean autónomos o freelancers. Autoimpuestas o cargadas por sus jefes, pero sin dudas con mucho [...]

5

[...] al igual que otras formas de trabajo, tiene sus ventajas y desventajas. Es mentira el mito que trabajar desde casa es lo mejor que a uno le puede pasar, está claro que hay algunos puntos muy buenos pero para [...]

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