Usted es un pobre trabajador que debe mantener una esposa e hijos, que lleva el pan a su hogar todos los días o un solteron que debe pagar el alquiler de su departamento y poder comer día a día aunque sea un plato de arroz, o cualquier otro ejemplo de aquella persona que necesita de un trabajo, imaginen si llega su jefe en un momento y sin una buena excusa lo echa del trabajo, quedándose sin un peso, euro o dollar… Entonces… (Dejando de lado tomo el asunto legal) ¿Que hacemos?
Como siempre primero nos gustaría definir lo que se entiende por desempleo aunque parezca algo muy básico y muy simple, pero necesario en fin. Por lo tanto vemos al desempleo como la ausencia de trabajo u ocupación. El desempleo lo sufren aquellas personas que queriendo estar asalariadas bajo un trabajo no encuentran la posibilidad de ser contratadas como trabajadores.
El desempleo es una situación desfavorable por donde se la mire, trae desesperación, ansiedades de todo tipo, angustia y sobre todo no trae dinero, no hay ingreso alguno y eso desespera a cualquier persona. Quedarse sin empleo de un día para el otro es algo que ocurre comúnmente, que sufre cualquier persona en estos tiempos en donde los cambios en el mundo influyen mucho en las organizaciones y por ende en aquellos trabajadores. El desempleo es un mal que todo trabajador debe saber soportar, debe, paradójicamente, saber caminar por esos hilos haciendo malabarismo sin saber como.
Partimos de la idea que el trabajo, el empleo es esencial para el ser humano en tanto influya o constituya un aspecto central en el campo psicológico y en el espacio vital de cualquier persona. El trabajo es meramente una actividad subjetivante y por ende es necesario que el ser humano tenga trabajo, que desempeñe algún tipo de trabajo y pueda sentir todo aquello que el empleo le da, no solo en el tema monetario sino como veníamos diciendo como una actividad estructurante en el sujeto.
Corriéndonos más al interior de una teoría, especialmente a la teoría psicoanalítica, tomamos lo dicho por Sigmund Freud en algún momento de sus teorias sobre esta ciencia afirmando que el ser humano debe poseer dos condiciones básicas para la salud mental:
- Capacidad de amar (Goce)
- Capacidad de Trabajo (Rendimiento) Y también promueve la sociabilidad.
Vemos aquí una base del porque el desempleo influye tanto en el ser humano, así como el amor, el reconocimiento del otro, el goce sexual es tan trascendente en todo individuo, el trabajo cumple el mismo rol en tanto importancia por lo tanto quedarse sin trabajo se puede analogar al desamor.
El trabajo tiene un sentido, todas las oportunidades y los progresos que este trae hacen a la integridad personal y a la salud mental. Asimismo afecta a todo su entorno, despliega potencionalidades de cada individuo, organiza al sujeto, se encuentra intrínsicamente relacionado con el crecimiento del sujeto y de todo aquello que lo lleva a un rol adulto, un rol diferente. Todo este panorama nos sirve para observar y comparar con lo que sucede cuándo el sujeto pierde el trabajo y pasa de ser un trabajador a un desocupado, un desempleado.
El desempleo, la desocupación es un momento de crisis personal que genera un alto nivel de ansiedad debido a las múltiples incertidumbres al perder un marco de referencia seguro para afrontar la vida. Genera asimismo un gran cambio en la vida del sujeto, modifica hábitos, comportamiento y es unos de los momentos más traumáticos o perturbadores en la vida de cualquier sujeto. El miedo a no saber como seguir, a no saber que hacer produce en el sujeto un sentimiento de perdida y desazón que podría producir algún riesgo de enfermedad y de exclusión social ya que los gobiernos y la sociedad ven al desempleo como un mal social y se supone que podrá llevar al sujeto a delinquir o a cualquier otras acciones no productivas para uno ni para la comunidad.
El camino que debe pasar cualquier trabajador en un momento como este se da en forma similar para todos los sujetos, las etapas son las siguientes:
1) Impacto inicial ————- 2) Exclusión ————- 3) Elaboración de la perdida
————- 4) Reinserción laboral.
Expliquemos: (1) El sujeto se entera que pierde su trabajo, deja sus hábitos y sus comportamientos comunes y esto lleva a una exclusión (2) tanto de uno como de la sociedad, un desempleado para muchos ojos es mal visto, se siente inservible, hay una baja autoestima que crece a medida que pasan los días y se muestra la realidad de la situación. El sujeto debe poder confeccionar su duelo (3) ya que toda perdida para poder soportarla debe poder sobrellevar una elaboración, el sujeto deberá armarse paso a paso volver a investirse para así estar preparado en una (4) búsqueda laboral, elevar el autoestima, volver a quererse a si mismo y así obtener una reinserción laboral. Todo estas etapas son muy variables dependiendo de la persona en cuestión y del respaldo de la red social que el ser humando posee.
Encontrar trabajo luego debe haber sido echado cuesta, el sujeto deberá poder soportar la perdida y además tendrá que volver a todo aquel accionar que lleva la búsqueda laboral, armar un nuevo CV, volver a leer los clasificados, insertar el CV en las paginas Web, hablar con amigos de amigos, y sobre todo soportar las ansiedades que toda esta búsqueda lleva.
Desde aquí recomendamos una movilización constante, no hay que dejarse caer, hay que tomar una actitud activa y salir a la búsqueda de un empleo, siempre habrá un empleador que necesite de sus conocimientos, capacidades y aptitudes. Solo hay que intentar mostrarlas, dar una imagen óptima de si mismo, no desesperar y ser sobre todo optimista en esta etapa sin empleo. Y lo importante es saber que uno deberá trabajar en un nivel consonante con sus capacidades, intereses y valores para que esto favorezca a un desarrollo individual y a un trabajo satisfactorio dentro de la organización.

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2 Comentarios en “Me echaron… ¿Y ahora que?”
[...] cuando un trabajador queda desempleado, su economía familiar, la asistencia sanitaria y los aportes jubilatorios no se ven [...]
[...] En las ”trayectorias yo-yó” son características permanentes, además de la precariedad, poca formalidad y bajos salarios, la continua rotación de los empleos que muchas veces empujan a un joven a tener hasta cinco o más empleos diferentes en un solo año. [...]