
¿A qué hora sales de trabajar?. Respuesta en el aire para algunos. Con la vista puesta en la productividad, las empresas pasan por alto a aquellos empleados que, tras su incondicional horario, camuflan el cansancio. Inútil disimulo, les delata su salud física, psíquica y finalmente su rendimiento laboral.
Esto pasa desapercibido, puesto que la compañía no se va a alarmar porque sus trabajadores echen más horas de las estipuladas o se lleven tareas a casa. Son las familias las primeras en detectar que se están sobrepasando unos límites, que el protagonista ni alcanza a ver.
Esas horas extras empiezan siendo una cosa puntual, hasta que la relación entre trabajo y remuneración queda totalmente desequilibrada, y lo que es peor, se convierte en algo impredecible, ajeno al propio control. Se sabe lo que se va a ganar ese mes, pero no la cantidad de tiempo o esfuerzo que se va a destinar a la actividad laboral.
De hecho, muchas veces al elegir un puesto se conoce cuál es la hora de entrada pero no la de salida, bien por la política de la empresa, o bien por el tipo de profesión (médico de urgencias, comercial).
Al llegar la noche, todo se ha reducido a la ocupación laboral y a la satisfacción mínima de las necesidades básicas (aseo y comida), privándose de otras como las sociales, familiares y domésticas. Si además sumamos las conversaciones o los pensamientos
dedicados a la oficina, más lo que se invierte en ir y volver, se acaba convirtiendo en el epicentro. El tercio del día que se suponía quedaba destinado a lo laboral, se amplía y usurpa su lugar al sueño y tiempo libre.
En esto, España juega con desventaja frente al resto de Europa, porque en general valora como positivo al empleado que, con espíritu de trabajo y sacrificio, se queda hasta tarde. Mientras que lo deseable, cumplir con las tareas en el tiempo establecido e irse a la hora, es interpretado como desmotivación o desinterés.
Las jornadas no pueden prolongarse indefinidamente. Ser europeos es mucho más que tener una moneda en común, implica asemejarse en horarios laborales también.

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10 Comentarios en “Horario de salida: no sabe/ no contesta”
[...] Casi la mitad del día transcurre en el trabajo, a veces se come allí, y otras se cena hablando de temas de oficina. Con lo cual, no es tan extraño que uno de los criterios fundamentales para evaluar la satisfacción laboral, acabe siendo el clima o el trato con los compañeros. Se piensa “ya que estoy allí tantas horas, al menos espero conectar y llevarme bien con la gente”. Y de hecho, es así, está demostrado que el apoyo social en la empresa sirve para afrontar el estrés laboral. Alguien con quien poder hacer descansos distendidos, suele contribuir a disipar las tensiones de la producción o de jefes exigentes. [...]
[...] medio del estrés laboral, y después de jornadas interminables, el trabajador medio vuelve a concentrarse, con la intención de coger fuerzas, en las cosas que va [...]
[...] trabajar”. Por parte de la compañía es poco probable que le llamen la atención por excederse en su horario y poner en peligro su salud. Pero ¿esto último puede llegar a pasar?, ¿cuándo de responsable y [...]
[...] acabe siendo el clima o el trato con los compañeros. Se piensa “ya que estoy allí tantas horas, al menos espero conectar y llevarme bien con la gente”. Y de hecho, es así, está [...]
[...] es un tópico escuchar que los horarios de los trabajos dificultan la conciliación de la vida laboral con la personal. Tampoco lo es, el hecho de que [...]
[...] trabajadores que viven para trabajar y no trabajan para vivir son adictos. Adictos a la oficina, dependientes de su móvil y portátil, inútiles sin su agenda y ansiosos por la próxima reunión. Enfermos por el [...]
[...] Horario de Trabajo: Es necesario trabajar siete días por semana, trabajando entre 70 y 80 horas por semana. Se trabaja en turnos de seis, cuatro u ocho horas. El trabajo es realmente duro ya que el barco esta en actividad las 24 horas del día. La jornada laboral de estos trabajadores comienza temprano -salvo para los empleados nocturnos-, generalmente a las cinco o seis de la mañana, que es cuando el barco atraca en el puerto. [...]
[...] poder ser medianamente feliz con lo que hace, para que no vivan esperando a que llegue la hora de salida, ya que probablemente no podrán afrontar los nuevos retos del mundo laboral [...]
[...] horas extras suelen ser un tema conflictivo en el empleo, ya que muchos están cansados de quedarse después de [...]
[...] empezaría a sumar otros factores, que también son influyentes, entre los cuales se encuentra el tiempo que invertimos en el desplazamiento al trabajo, o la distancia de la empresa a nuestro hogar. No es un aspecto [...]