
Todos alguna vez soñamos con un empleo ideal, ese en cual sentirnos útiles, cómodos, bien pagos y con posibilidades de crecer y desarrollarnos sin límites, sólo que muchos de nosotros jamás encontramos esos empleos.
Habrá quienes están en permanente búsqueda ya que su inconformismo les prohíbe quedarse estancados en un empleo que les conforme si no es “ése” que ellos soñaron; y también habrá quienes, al no encontrar el “empleo soñado” lo inventaron y tuvieron éxito.
La realidad es que sólo una pequeña proporción de las ofertas de empleo aparecen en periódicos y buscadores de internet, en bolsas de empleo del colegio de profesionales al que estés asociado o en aquellos sitios donde sueles leer publicaciones de empleo.
Por eso es importante tener en cuenta muchas otras alternativas, el periódico e Internet probablemente nunca te presenten un aviso en el cual estén solicitando “el empleo ideal” para ti; y además, si eso sucediera, imagina cuántos postulantes habría.
Lo primero que tienes que hacer es decidir en qué quieres trabajar, cualquiera sea tu oficio o profesión, seguramente tiee muchas ramas y formas de aplicación; cuestiónate cuál es la que tú prefieres ejercer y piensa en qué características tendría que tener tu puesto de trabajo para resultarte satisfactorio procesionalmente y cuánto crees que deberías ganar por el empleo.
Una vez sorteado el primer paso, pregunta a familiares, amigos, profesores, vecinos y cuanto conocido se te ocurra y puedas consultar para que te brinde algún nombre y número telefónico de personas que trabajen de eso que tú quieres trabajar.
Te sorprenderá descubrir que muchas personas que conoces tienen contactos con profesionales de todo tipo y, probablemente puedan brindarte los datos de contacto de una persona con quien entevistarte.
Cuando tengas la lista de contactos, tienes que realizar un cuestionario con todas las dudas que se te presenten respecto de tu carrera, del trabajo, de la modalidad de empleo si es que se trata dentro de una empresa determinada y todo aquello que sólo un profesional en ejercicio puede responderte.
Algunas de las preguntas que pueden ayudarte a tener un panorama laboral son:
- ¿Qué educación/experiencia se requiere para tu trabajo?
- ¿Cómo podría introducirme?
- ¿Cómo es un día de trabajo?
- ¿Cuál es el sueldo medio?

Una vez con tu cuestionario es momento de llamar a tu lista de contactos y concertar citas personales o realizarlas telefónicamente, aunque siempre será mejor que te entrevistes personalmente, puede que hasta consigas un poco de ayuda para insertarte en el medio.
Agradece a cada uno de ellos no sin antes pedir otros contactos para poder entrevistar; sin dudas conocen a mucha gente como ellos.
Verás que en poco tiempo te habrás encontrado con docenas de personas que hacen “ese trabajo que tú quieres” y tendrás información de primera mano acerca de las características del empleo.
Pero no sólo eso, también habrás hecho contacto con personas a quienes ocasionalmente se les puede presentar una vacante o conocer de alguna y pueden querer llamarte para que te postules.
Por eso es importante que te muestres interesado y respetuoso, además de dejar a tu entrevistado una tarjeta con tus datos de contacto o, si te lo pide, un Currículo.
El establecimiento de una red de personas que realizan trabajos como el que tu deseas es la manera más productiva para conseguir un empleo y es un buen modo de desarrollar tus habilidades de comunicación, y anda mejor que ponerlas en práctica con personas experimentadas en el rubro en que te quieres desenvolver.
Comienza por ser profesional con ellos, aunque sólo se trate de una entrevista informal, puedes practicar para el futuro y, además, dejar una buena impresión.
Quizás pase algún tiempo hasta que alguien te llame, o puede que recibas un llamado antes de lo previsto; eso dependerá del rubro en que quieras emplearte y las vacantes que existan en el mercado, además de la buena impresión que hayas dado.
Pero no sólo eso. También es importante que seas persistente y no te desalientes, aunque tampoco llames en exceso a alguien que, por cortesía te dijo “cualquier duda que tengas, llámame”.
Y la mejor manera de asegurarte dar una buena impresión es provocando una buena impresión mediante tu presencia y, claro, tu currículo.
Al momento de elaborar tu Currículo ten en cuenta algunas pautas de estilo y buen gusto, tales como usar un buen papel para la impresión, evitar las fotocopias, dar todos tus datos de contacto y brindar aquéllos que especialmente importan a un entrevistador.
Pon especial cuidado en la ortografía, y en la redacción de una carta de presentación.
Siempre intenta entregar tu Currículo en la mano a quien puede contratarte, evita las oficinistas que pueden traspapelar tu solicitud y que no se esmerarán en transmitir tu ánimo y deseo.
En la entrevista de trabajo es importante que vistas de manera profesional y acorde para el cargo que te postulas.
Usar traje y corbata para los hombres o falda y camisa para las mujeres es una señal de profesionalismo y seriedad. Las mujeres deben evitar la coquetería y minimizar el uso de bijouterie y maquillaje.
Cuando te encuentres con el entrevistador, estecha su mano de manera firme y preséntate con tu nombre completo y tus razones para estar allí. Siempre debes mantener el contacto visual con tu entrevistador, sobre todo cuando es él quien está hablando.
La posturas que adoptes frente a él en la entrevista es muy importante, siéntate derecho, con las manos quietas, sobre el regazo y evitando todo gesto de nerviosismo. Si llevas preparadas algunas preguntas y respuestas será más fácil desenvolverte cuando estés nervioso, pero olvídate de llevar apuntes, no podrás usarlos ni será adecuado.
La honestidad en las respuestas será muy bienvenida y si no entiendes la pregunta, pide una aclaración, no intentes contestar cualquier cosa.
Siempre recuerda tu buena voluntad y predisposición para aprender ya que el puesto te interesa mucho y enumera la cantidad de aportes que tú puedes hacer desde el puesto de trabajo. Al finalizar agradece al entrevistador por su tiempo y estrecha su mano, mintiendo tu mirada sobre la suya, para que note tu determinación y deseo por conseguir el puesto.
Si al cabo de unos días envías una carta de agradecimiento por la entrevista, donde recuerdes tus datos y el cargo por el cual estás pujando, será una manera de volver a agradecer y permanecer vigente para cuando tomen la decisión.


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5 Comentarios en “Cómo y dónde buscar el empleo soñado”
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