Opinión

Aprende a salir del trabajo “a tu hora” sin sentirte culpable

Por Senior Manager, en 3 de Septiembre de 2008

¿Te quedas trabajando tiempo extra? ó ¿Eres de los que consigue salir de su trabajo a la hora “establecida” sin sentirse culpable?

Actualmente y en teoría, las jornadas laborales se han reducido… Pero no deja de parecer irónico como (en la práctica) y muy especialmente en el sector privado, se trabajan cada vez más horas fuera del horario formal de la empresa. Horas que más tarde nunca resultan remuneradas o por lo menos en la gran mayoría de los casos.

Las horas extra retribuidas son extremadamente costosas para la empresa, así que en ciertas empresas, se ha implementado una especie de ley implícita e interna que determina que trabajar más de la cuenta es el precio que un empleado debe pagar por mantener su empleo, sobre todo en estos tiempos que corren; en donde los índices de paro suben cada día más y el panorama laboral futuro se presenta muy negro y desalentador.

Esta injusticia, que domina a muchos trabajadores y que los mantiene en un constante miedo a quedarse sin empleo, no es más que el resultado de muchos factores culturales y organizacionales que vienen arrastrando las empresas desde las décadas de los 80 y 90 en donde se veía con malos ojos a un trabajador que abandonaba la empresa en su hora justa de contrato.



Así que por increíble que parezca y en pleno siglo XXI, todavía vemos a trabajadores haciendo horas extra no remuneradas sólo porque estas acciones siguen siendo bien vistas por los mandos intermedios y algunos mandos superiores. Peor aún, la tecnología ha hecho que los móviles/celulares y los ordenadores portátiles/lap-tops se conviertan en extensiones de esta práctica manteniendo a los empleados disponibles para sus jefes a prácticamente cualquier hora del día.

Si tu jefe o patrono promueve situaciones de este tipo, entonces debes saber bien a lo que me refiero. Lo más seguro es que tu empresa no cuente con un sindicato o que cuente con uno de miembros débiles o subyugados al patrono.

Los argumentos más comunes que utilizan las empresas abusivas refiriéndose a ti en ese sentido y buscando que te quedes trabajando sin cobrar, son los siguientes:
- “Te falta compromiso y estás poco implicado en los objetivos de la empresa”.

- “Tienes conductas de “funcionario” pues eres sólo un “cumplidor” de horarios”.

- “Mira a tus compañeros como si se quedan mientras tú te vas”.

- ”Eres un mal ejemplo para el resto”.

¿QUÉ PUEDES DECIR Y/O HACER PARA DEFENDERTE?

Primero que nada, debes estar convencido de que el hecho de irte a tu hora no significa que no estés comprometido con la empresa. Lo segundo, es contrarrestar esa imagen para convencer a tus jefes de que están en un error y la mejor forma de hacerlo es tener contra-argumentos, así que deberás iniciar alguna acción tangible que te ayude a darle peso a tus nuevos argumentos.

Cuando la productividad en una empresa es baja, la solución más común es hacer que los empleados dediquen más horas al trabajo, pero esta salida siempre resulta ser la menos inteligente, pues en lugar de aumentarla, la estanca… Si por el contrario se organiza, planifica y programa el tiempo y las tareas con eficacia, el rendimiento será mucho más efectivo y nadie tendrá excusas para pedir a los empleados que se queden.

Así que te propongo algunos consejos útiles:

- Lo que mejores resultados me ha dado para demostrar que la empresa me interesa, es comunicar formalmente a la dirección (o jefes directos) sobre alguna propuesta de mejora producto de mi propia invención. Con estas acciones he conseguido siempre demostrar que la empresa realmente me interesa y que me preocupo por ella, pero nunca en detrimento de mí tiempo libre.

Realizar, por ejemplo… Un sencillo programa de flexibilidad horaria, Un plan de reciclaje, Un estudio de funciones, Una tabla de lo que toma realizar cada tarea para determinar si hace falta más personal ó determinar si se necesitan nuevos cursos de formación, etc. Son acciones que muestran tu interés por ayudar a la empresa a mejorar.

El hecho de ofrecer a tus jefes soluciones para mejorar las tareas cotidianas es un aspecto que dirá mucho sobre ti… La intención es demostrarles (con hechos) que realmente te preocupa la empresa y al mismo tiempo tener argumentos serios para cuando alguien te diga lo contrario… Ten en cuenta que muy pocos empleados se toman la molestia de presentar este tipo de propuestas o planes de acción por propia convicción, así que si lo haces y sigues mi consejo, casi serás el único y eso te dará una gran ventaja frente a los demás.

- Llega siempre puntual al trabajo y trata de no faltar por razones absurdas, sobre este aspecto los jefes siempre se dan cuenta y están pendientes de la puntualidad. Es preferible llegar unos 15 minutos antes y encender el ordenador/computadora para empezar a trabajar que quedarse luego de la hora. En mi caso, este hábito me ha ayudado mucho a mostrar una imagen de responsabilidad y puntualidad que mis jefes siempre han apreciado a la hora de ascensos y otros beneficios. Recuerda que…“Crea fama y acuéstate a dormir”.

- Si te asignan tareas de última hora o si sabes que quedarán pendientes sin que puedas hacer nada… No tengas reparo en ir con tu jefe y enseñarle tu agenda mientras le preguntas abiertamente en dónde encajaría él la tarea atrasada. Puedes pedirle también que te ayude a designar niveles de prioridad a los temas en atraso, para que sepa que le das importancia a lo que haces y dejar claro de que no te sientes responsable porque estos hayan quedado pendientes, sino más bien preocupado.

- No muestres síntomas de tener tu trabajo atrasado, pues es la mejor excusa de los jefes para presionarte a hacer más horas. Una mesa atestada de papeles y desordenada es el principal síntoma de que hay atraso. Independientemente de si estás realmente en atraso ó no… Mantén tu lugar de trabajo siempre en orden y la mesa despejada y limpia, lo que dará una imagen de puntualidad en tus asuntos.

- Mantén con tu jefe directo un formato intercambiable de agenda o una lista de asuntos pendientes que incluya una planificación diaria/semanal y que tenga dos apartados: Uno para las prioridades y otro para las fechas de entrega. Esto le demostrará que estás dedicado de lleno a tu trabajo y que compartes con él/ella una actualización constante de tus tareas…Invítalo a que te ayude a ajustarla y a establecer prioridades, le encantará tu iniciativa…

- Trabajar al cien por cien cada día y durante todo el día es imposible. No te conviertas en una máquina de rendimiento, pero aprende a estar en tu puesto de trabajo en los momentos en que puedas ser observado por tus jefes, pues son ellos los que verán cuando estás ausente, ya sea que hayas ido al baño o a tomarte un café. Si creas una imagen de ti mismo en la que siempre estás trabajando, luego será difícil borrarla y viceversa. Las apariencias ayudan mucho, así que úsalas.

- Determina si la empresa te ha dado todas las herramientas y medios necesarios para desarrollar tu trabajo de forma eficiente (información, tecnología, infraestructura, etc.) y hazle saber por escrito a tus jefes en caso de que necesites alguna herramienta adicional para tener al día tus responsabilidades. Eso cubrirá tus espaldas en caso de que traten de llamarte la atención.

- Identifica al que presiona para la gente se quede en el trabajo más tiempo del establecido en el contrato, pues siempre hay un jefe o director “feudalista” y obtuso que sigue manteniendo esta línea de pensamiento retrógrada. Por lo general es sólo uno, el resto sólo le sigue la corriente o se dejan envolver por su influencia.

Una vez lo identifiques, demuéstrale con acciones que eres un buen trabajador, que eres puntual y que te interesa la empresa, por lo que no se hace necesaria tu presencia luego de la hora establecida. Si es necesario pide hablar con él/ella y dale tu punto de vista; muchas veces los empleados se muestran reacios a expresarse ante sus jefes por miedo a “no sé qué”, pero ten por seguro que no hay nada que respeten y aprecien más los jefes, que un empleado que les sepa plantar cara de forma educada.

Aclaratoria importante: En países como EEUU, Australia o Alemania (por poner un par de ejemplos), es conveniente y casi obligado salir del trabajo a la hora exacta pautada en el contrato. En estos países, el hecho de quedarse luego de la hora demuestra que no eres capaz de cumplir con tus funciones y es posible que entonces tus jefes comiencen a dudar de tu capacidad, por lo que podrías poner en riesgo tu puesto en la empresa… Toda una contradicción en contraste con los países de habla hispana.

Así que al parecer, el tema de quedarse luego de la hora es un tema cultural netamente nuestro, pues particularmente y luego de haber trabajado en empresas de Latinoamérica, España y EEUU, ha sido en los dos primeros en donde he encontrado esta funesta práctica… Definitivamente nuestra cultura nos afecta y nos atrasa.

Les dejo con una reflexión que encontré en el blog Reflexiones Diarias y que explica muy bien lo que he querido transmitir tocando este tema a lo largo del post.

“La única posibilidad de encontrar el equilibrio necesario para que una persona sea sana en lo psicológico, emocional e intelectual es que le dedique tanto tiempo a sus relaciones personales como a sus relaciones laborales. Las exigencias laborales se han vuelto muy demandantes. Algunas empresas han obligado a sus empleados a posponer su vida personal para un futuro que nunca llega y lo que es peor, a renunciar a ella para sustituirla con la vida laboral, lo cual es absurdo.”

Mi consejo: No hacer horas extra y mucho menos sin remuneración…A la larga, encuentro que todas las horas que dediqué “de más” a las empresas en las que he trabajado no han merecido la pena… Si pudiera retroceder el tiempo optaría por pasar más ratos de calidad con mi familia.

Fuentes:
media.eresmas
Libro: “La Dimisión Interior” de Iñaki Piñuel

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6 Comentarios en “Aprende a salir del trabajo “a tu hora” sin sentirte culpable”

1

Otra situación cultural en nuestro país que también nos afecta en la productividad y nos atrasa es el horario. De 9:00 a14:00 y de 16:00 a 19:00. Si a esto le sumas el tiempo extra que comentas en este artículo, más los desplazamientos de vuelta a casa, te puedes encontrar con que regresas a casa entre las 20:00 y las 20:30.

Imposible disponer así de tiempo para tu familia, ocio, o siquiera ir de compras por el barrio.

Este horario contrasta y mucho con el que se aplica en la mayoría de países europeos. De 08:00 a 12:00 y de 13:00 a 17:00! Con una hora para comer, es más que suficiente. Y con este horario, el que más a las 18:00 puede estar en casa, si no se queda haciendo tiempo extra… y vaya! te queda parte de la tarde por delante para llevar a cabo todas las tareas que necesites realizar!

2

Fenomenal artículo, ójala lea esto mucha gente. Yo desde que comencé a trabajar siempre salgo a mi hora, cuando estoy trabajo y siempre he mostrado interes por la empresa. Mis jefes saben que esto es lo que hay, sin vida personal no hay rendimiento.

Por otro lado estoy de acuerdo con lo que comenta José Manuel, un pequeño cambio nos haría ahorrar mucho tiempo y en mi opinión aumentar la motivación y por ende la productividad del empleado. Creo que hacen falta medidas inteligentes para aliviar la crisis en la que estamos.

Un saludo.

3

Excelente reflexión de SM y con muchos factores implicados¡ :-)
Permitidme que añada algunos apuntes sobre eso de “trabajar demasiado” porque me parece que siguen vivos muchos mitos y tópicos generalistas al respecto.

Por ejemplo, ese que dice que “hay que trabajar menos para dedicárselo a la familia” o a otras actividades. Pero este balance siempre depende del ESTILO DE VIDA de cada persona, equilibrio que tiene relación con la motivación y la satisfacción por el trabajo que se desempeña. Y si no fijaros que muchas de las actividades blogueras que desarrollamos, también como “comentaristas”, las hacemos a horas intempestivas. ¡Será que nos gusta! ;-) Y es que diferenciar la vida personal y la profesional no es tan fácil si disfrutas en ambas¡ :-)

Por poner otro ejemplo, tampoco es fácil evaluar si estamos trabajando demasiado en función de la adecuación a un horario determinado. Tal vez unos días estemos muy inspirados y motivados para dedicar muchas horas con un gran rendimiento y sin embargo otros no debimos habernos levantado de la cama. Las claves son el rendimiento y la satisfacción, y no tanto los horarios. Eso sí, si quieres ponerte en valor (o no perderlo) no debes trabajar más de lo que te pagan porque transmites el mensaje de que se te puede exigir más al mismo precio¡

También es interesante hacer planes y organizar tiempo y recursos para no sobretrabajar por simple inercia, y por no tener cosas más atractivas que hacer. Muchas personas dedican más tiempo al trabajo que a la familia sencillamente porque con ésta última los planes son menos interesantes. Y es que aprovechar y disfrutar las relaciones, el ocio y el tiempo libre, incluidas las vacaciones, no es tan fácil. Hasta para pasarlo bien es conveniente organizarse un poco¡ :-)

Por último, a veces se trabaja más de la cuenta como un elemento para hacernos valer o como una forma de adaptarnos (o doblegarnos) a la cultura de la empresa de turno. Sin duda, en el caso de empleos precarios o desmotivantes hay que luchar por ajustarse al horario al máximo. Y es que cada uno hace lo que puede o lo que le dejan. :-)

4

Ojalá me pasase esto a mi!!!

Me ha gustado mucho. pero en los tiempos que se acercan de crisis, no mentes en cas del “patrón lo de marcharte a “tu hora”, por lo menos si se está haciendo una entrevista de trabajo.

Un saludo amigo

5

Hola José Manuel:
Muy buena tu intervención… y no sólo nos afecta el horario laboral, también hemos de tomar en cuenta las costumbres alimenticias, ya que la hora de la cena comienza a partir de las 21:00 y en algunos casos se extiende hasta las doce y la de la comida a veces se alarga demasiado, por lo que hay muchos empleados que perpetúan su horario rutinario debido a estas costumbres tan propias. Lo que no entiendo es cómo sucede esto en España y no en otros países…(?)

Hola Oscar:
Me gustó tu frase …”sin vida personal no hay rendimiento”. No hay nada que afecte más a nuestras ganas de trabajar que la carencia de motivaciones fuera del trabajo… Las medidas que comentas deben también venir apoyadas en forma de leyes, creo que es la única forma de que se apliquen efectivamente.

Hola José Luis:
Buen consejo… durante una entrevista hay que decir que te quedarás hasta que haga falta…ya luego veremos cómo nos ajustamos una vez obtengamos el puesto.

Slds.
SM

6

Hola Yoriento:
…Hemos de haber estado escribiendo al mismo tiempo, pues tu comentario ha aparecido después que el mío…bueno…es igual…
Tu aportación es muy importante, pues deja en evidencia que aunque somos trabajdores (todos), a la final somos humanos… Así que cada quien es un micro-mundo de complejidades que es imposible resumir en un post (ni en ningún otro sitio). Cada empleado está “sub” y/o “super” condicionado a otros factores (internos y externos) que irremediablemente determinan nuestra apreciación final de lo que significa trabajar más o menos. Por lo que no podemos agrupar en una sola población ni organización todo lo expuesto. No obstante, sigo pensando que la hora de salida y su cumplimiento es un factor fundamental y determinante para equilibrar la vida personal de cualquier empleado… y ese equilibrio será negativo o positivo en proporción al tiempo utilizado.

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