Cuando tienes que enfrentarte ante una situación nueva en tu vida profesional o en tu vida personal, ¿eres de los que ves la botella medio llena o medio vacía? Y no nos vamos a referir al hecho de que sea positivo o negativo, sino que vamos a referirnos al hecho de que seas más propenso a la actuación defensiva pero hacia delante, frente a la posición de avanzar sin previsión.
El hecho en sí es que, cualquiera de las dos posturas que adoptes, si va acompañada de una buena actuación que permitirá superar los nuevos cambios y acontecimientos del entorno que te rodea, te permitirá obtener los resultados deseados.
Ahora bien, la forma de llegar al resultado deseado es sustancialmente distinta.
Si eres de los que ves la botella “medio vacía”, sois de los que de antemano consideráis que existen muchas dificultades para acometer los cambios que te envuelven. Por lo tanto partes de la expectativa de que las dificultades tarde o temprano deberán de aparecer. Es decir, aunque al final estas circunstancias o problemas no aparezcan, tu ya has previsto el que si pueden surgir, por lo que seguro que te has tomado tu tiempo para buscar soluciones si al final realmente se producen.
¿Es una buena forma de adaptarse o esperar los acontecimientos? Si y no.
Si, porque una posición a la expectativa hace que cualquier circunstancia que ocurra, pueda que esté ya prevista, por lo tanto, de surgir la solución o respuesta debe de ser inmediata.
No, porque si has dedicado esfuerzos y tiempo para plantearte soluciones en el caso de que aparezcan los posibles problemas y al final estos no ocurren, has perdido unos tiempos y recursos preciosos que podrías haber utilizado desde el inicio en el hecho de poder superar o adaptase a los nuevos cambios que te rodean y que a lo mejor te hubiesen permitido asimilar
los cambios más rápidamente. O simplemente puede que surjan circunstancias que no habías contemplado, motivo por el cual debes de plantearte soluciones nuevas.
Esto se contradice parcialmente con el famoso refrán de “más vale prevenir que curar”, dado que si te previenes ante algo que no ocurre al final, has usado unos recursos que a lo mejor te hubiesen hecho falta. Por lo contrario, si al final estos hechos ocurren, el que aparezcan no motivará paros en el proceso de asimilación de los cambios, dado que ya los tenías previstos de antemano y la reacción será más rápida.
Si por lo contrario eres de los que ves la botella “medio llena”, adoptas una posición más proactiva que no positiva que la anterior. Eso no significa que niegues la posibilidad de que los problemas puedan surgir, pero que no vas a dedicar esfuerzos a superarlos hasta que éstos se produzcan. Bueno es que de antemano si sepas lo que puede ocurrir, porque denota que realmente no es ni una actitud pasiva ni despreocupada, sino que es una forma más teledirigida de actuar, “si surgen los problemas, ya reaccionaré a los mismos”.
Esta idea se ajusta más al famoso proverbio chino “por qué preocuparte por un problema si éste aún no ha surgido. Esto es una doble preocupación, preocuparse por qué algo pueda ocurrir y por buscarle solución.”
¿Sería una actitud “pasota”? ¿Sería mejor que la actitud de ver la botella medio vacía? Pasota no sería dado que reconoces que pueden surgir problemas y estás dispuesto a afrontarlos.
Pero el hecho de considerarla mejor o peor que la actitud anterior es algo problemático, dado que puede pasar que si surgen dificultades, la falta de prevención previa puede dar al traste con lo que querías hacer o bien puede que aunque surjan los puedas superar, motivo por el cual, una prevención previa hubiese resultado excesiva.
Entonces, que me conviene ser ¿de los de la botella medio llena o medio vacía?

Debéis de daros cuenta de que estamos hablando de formas de pensar y actuar, que pueden estar muy arraigadas en la forma de actuar y ser de las personas, habiendo dado ambas actitudes sus éxitos. Depende muchas veces de la tarea que quieras acometer, de los problemas que puedan surgir, de la capacidad que tenga la persona para superar las adversidades,…., es decir, no dependen sólo de un factor.
Lo que si podemos decir es que ambas actitudes conducen a distintas formas de actuar ante las nuevas situaciones.
El ver la botella medio vacía, te da dos posibles comportamientos: por un lado, el ser cauteloso, dado que sabe cuales son los problemas que pueden surgir, y por otro, que seas más rápido a la hora de actuar, dado que el tiempo que has dedicado previamente a plantearte soluciones, te permitirá superar los problemas más rápidamente que sino los hubieses contemplado.
Por lo contrario si ves la botella medio llena, actúas con rapidez y los problemas pueden surgir, con lo que deberás planificar soluciones y esto te retrasará en el cometido inicial que te planteabas.
Si contemplamos ambas actitudes como comportamientos racionales, tenderemos a asociar estas dos ideas con formas de actuar de las personas. Así, la primera, se encuadraría en el perfil de una persona previsora, mientras que la segunda se encasillaría más en el perfil de una persona atrevida (que no despreocupada, ojo).
Pero realmente ¿las personas actúan siempre del mismo modo o por lo contrario se adaptan a la forma de actuar dependiendo de la situación a la que se enfrenten? Puede ser que una persona sea muy precavida en sus actuaciones profesionales y muy atrevida en las personales o viceversa. O puede ser que se comporte siempre de la misma manera ante las nuevas situaciones. ¿Quién de vosotros se cree en la capacidad de poder juzgar que actuación es mejor?
Mi experiencia me dice que en los dos puntos de vista o de actuar influyen diferentes factores:
-Forma de ser de cada individuo.
-Experiencia personal o profesional previa.
-Características personales o profesionales de cada persona en el momento de afrontar la nueva circunstancia.
-Entorno social y laboral que lo rodea.
Todo esto condiciona que muchas veces una persona atrevida, medite más las cosas, o bien que una persona presumiblemente precavida se lance más ante una nueva situación.
¿Entonces qué es preferible de las dos actuaciones?
Si valoráis mi experiencia, yo considero que es mejor la segunda postura que la primera, es decir, ver la botella medio llena es mejor que verla medio vacía. ¿Por qué?
Os voy a razonar mis conclusiones y podéis estar de acuerdo o no con ellas.
Existen casos de que un exceso de preocupación es lo que motiva que al final los problemas surjan, o sencillamente que surjan otros que no se habían contemplado debidos a las excesivas medidas de precaución que se han tomado.
Por ejemplo, si te planteas dejar de fumar, tienes en cuanta de que probablemente subas de peso y planificas empezar una dieta a la vez que dejar el “mal vicio”. Tienes una precaución con lo que comes. Que la cosa va bien, dejarás de fumar y no subirás de peso. Que ocurriría si has decidido el realizar una dieta inadecuada para ti. Pueden surgir problemas derivados de la mala dieta, independientemente de que no ganes peso y dejases de fumar. Estos problemas no los tenías contemplados, motivo por el cual, deberás afrontar nuevas situaciones problemáticas.
Contrariamente a lo anterior, y siguiendo con el ejemplo, te planteas dejar de fumar y te planteas periódicamente proceder a una revisión general, y en función de que surjan o no problemas, (que tu crees que es posible que ocurran pero no lo sabes fijo), actuarás. Sino subes de peso, ahorrarás el tener que haber hecho una dieta. Si realmente subes de peso, visitando a un especialista solicitarás una dieta adecuada que evitará que subas de peso y que surjan otros problemas.
El problema está si decide en el segundo caso actuar de un modo “descabezado” es decir, actuar como tu crees sin considerar aunque sea muy levemente de que existe la posibilidad de que surjan circunstancias contrarias.
Si posees una actitud de capacidad de autocrítica y sobre todo de autorregulación, está claro que la actitud más beneficiosa es ver la botella medio llena, dado que el hecho de considerarla medio vacía, ya te está generando en ti un estado de ansiedad y de nerviosismo porque no sabes cuando va a surgir el problema con lo que la tensión se traslada a lo que estás haciendo. Mientras que si la ves medio llena, esta tensión se traslada al momento en que estas circunstancias ocurran.
Por lo tanto ¿que es preferible, tensión constante en lo que haces o actuar con tensión si se producen los acontecimientos?
Y os dejo un ejemplo para que reflexionéis:
“Imaginaros que tenéis poca capacidad en el maletero y necesitáis hacer sitio porque os vais de vacaciones. ¿De qué prescindiríais, de algo que quieres meter y que vas a utilizar en la playa por ejemplo o de la rueda de repuesto?”.
Pensarlo y reflexionar y si queréis profundizamos en el tema en otro artículo posterior.
Os doy una pista para plantearos el ejemplo anterior “diferenciar entre posible y probable”?
Fuentes:

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4 Comentarios en “¿Y tú cómo lo ves, medio lleno o medio vacío?”
En relación a la pregunta…prescindiría de algo que quiera meter, pues es mejor prevenir que lamentar… Ya que no es sólo la probabilidad de que tenga que cambiar un neumático, sino la probabilidad de que tenga alguna emergencia y necesite esa rueda de repuesto para ser socorrido…
Leyendo tu post no pude menos que pensar que para poder tomar las decisiones que propones hay que ser inteligente, tener conocimientos y además algo de cultura. Los mejor preparados serán los que puedan analizar la situación de forma óptima para tomar la mejor decisión…
SM
Eso si, hay que contar con un esquema mental determinado que te permita analizar desde el exterior todos los puntos de vista sin involucrarse demasiado emocionalmente.
Es decir, no todo el mundo valora lo mismo la seguridad, motivo por el cual hay mucha adversión a correr riesgos, y mas en los tiempos que corren.
Pero lo que si está claro es que la humanidad ha avanzado gracias a gente que ha tomado decisiones teniendo en cuenta lo probable y no solo lo posible.
Saludos
[...] “¿Y tú como lo ves, medio lleno o medio vacío?” Buscarempleo.es 13/10/2008 No Comments, Comment or Ping [...]
Estamos en crisis y tengo un trabajo. El contrato se me acaba en noviembre, y no sé si me renovarán, pero lo veo difícil. Y aún no tengo una alternativa, pero sí que estoy buscando otro trabajo. Por lo tanto, ya que me adelanto a los problemas, supongo que veo la botella medio vacía.
Aunque la mejor opción es, sin duda, tener una botella llena que vaciar.
Un saludo!!