Opinión

¿Quieres tener éxito en tu trabajo?…Aparenta

Por Senior Manager, en 8 de Septiembre de 2008

Ya lo decía Maquiavelo en su obra “El Príncipe”…

Es bueno tener ciertas virtudes, pero cuando no se las tiene, habrá que aparentar tenerlas

Para el que no lo haya descubierto aún, las empresas funcionan dentro de un complejo y constante juego de poder, en donde el más poderoso no siempre será el que tenga las mejores virtudes, sino el que sabe aparentar que las tiene. Por eso, el que mejor juega, es el que nunca da nada por sentado.

En su libro, Maquiavelo concluye de forma muy inteligente, que no es necesario que nos mostremos como en realidad somos, ya que con sólo ser capaces de fingir y disimular bien, podemos ser tan influyentes y poderosos como el que más.

Entonces… ¿Cómo se supone que debemos actuar dentro de la empresa? …¿Debemos actuar según lo que pensamos? ó… ¿Será mejor aparentar lo que ciertamente nos conviene ser?


Todo depende de cuáles objetivos se pretenden alcanzar en la empresa y hasta donde se quiere llegar en ella. Así que la respuesta, además de ser dual, también estará llena de tintes morales, pues se pondrán de manifiesto tanto la sinceridad como la personalidad del trabajador, incluyendo el nivel de compromiso que se pueda haber llegado a adquirir.

Hasta aquí, es comprensible que cada empleado decida y encuentre su camino de acuerdo a sus valores, convicciones y principios… Entonces, para aquellos que hayan escogido vivir una vida llena de “sinceridad” al mostrarse tal y como son en la empresa para la que trabajan, les recomiendo dejar de leer el artículo… Asimismo, les deseo mucha suerte en su vida laboral.

A los que decidan saber la respuesta a las tres preguntas anteriores desde el punto de vista de un curtido empleado multinacional… He de decirles que (lamentablemente) hemos de escoger aparentar lo que no somos si es que queremos alcanzar el éxito, aquí les diré cómo:

Antes de que los “moralistas” (de doble moral) comiencen a darse golpes en el pecho (ó a auto flagelarse); por favor, recuerden que desde que el hombre inventó la sociedad también inventó la apariencia. Incluso fue más allá y la reguló con convenientes reglas sociales. Así que estemos muy claros en saber… que la vida y todos los factores que la rodean (sociales, laborales, familiares, etc…) no son lo que son sino lo que parecen.

He de aclarar, que hasta ahora no he hablado ni voy a hablar del verbo “mentir” pues la distorsión de la realidad ó la adecuación de la misma en función de nuestros propósitos, no significan un verdadero engaño, ni mucho menos una traición a la empresa; sino una simple muestra de nuestra capacidad de sociabilizar… Pues si hasta ahora no se habían dado cuenta… Vivir en sociedad es vivir aparentando ¿o no?.

En las empresas (sobre todo en las grandes) los profesionales de las diferentes áreas que la conforman, no son nunca lo que aparentan, ni siempre dicen lo que realmente piensan porque han aprendido a hacer que la mediocridad no parezca tan mala. Con estas conductas pretenden simplemente crearse una imagen, que por lo general se centrará en expresar virtudes con las que no se cuentan, pero que si jugarán un importante papel en el desarrollo de sus carreras profesionales y que aplanarán el camino hacia nuevas oportunidades… Triste pero cierto.

En estas empresas, pareciera no importar que los empleados aparenten cualidades que no tienen. Incluso yo diría que no les importa saber a ciencia cierta si sus empleados están realmente trabajando, siempre que (al menos) aparenten estarlo.

Así que desde un punto de vista práctico, aparentar y hacer ver que se sabe realizar una función y luego convertirse en un experto haciéndolo, les coloca en una posición de ventaja muy singular… Y si a esto le sumamos que las empresas tampoco se preocupan en descubrir ni identificar (debido a los costes implícitos) a todos aquellos “simuladores” de oficio que desarrollan una especie de “carrera artística” en sus fueros internos, se podrán imaginar lo fácil y cómodo que resultará para algunos aparentar lo que no se es.

Muchos empleados con años en la empresa, ya han aprendido a desarrollar una personalidad de empatía superior, que los ha obligado a estar “disfrazados” de algún “personaje” de su conveniencia que los ha ayudado a seguir una conducta (previamente escogida) en función de su nivel, posición y a veces los objetivos que tienen fijados en la empresa… Incluso se han labrado una fama de “indispensables” en su empeño por sobrevivir sin ser descubiertos en la empresa…Y lo hacen tan bien, que llegan a adoptar esta (su) personalidad con una naturalidad pasmosa, que a estas alturas se convierte para ellos en una simple extensión de sus rutinas diarias.

Yo he llegado a ver caracterizaciones que podrían competir y ser nominadas junto a los próximos Oscar de La Academia, pues llegan a ser tan convincentes, que si no los conociera (por otros motivos), también hubiese pensado de que se trata de personas que realmente poseen todas las cualidades que nos pretenden “vender”, cuando son en verdad artistas cosumados.

Pero… ¿Por qué recomiendo disfrazarse y seguir los consejos de Maquiavelo?

En un mundo laboral tan abierto y expuesto como el nuestro, en donde la revolución del Neomanagement y la globalización nos exponen a ser escudriñados constantemente y hasta la saciedad por nuestros compañeros, jefes y subalternos… y en donde todos a la vez tratan de averiguar lo máximo posible sobre nosotros y nuestra vida personal con el fin de determinar si somos aceptados ó no… Hemos de adoptar la personalidad que más nos convenga tanto para “complacer” las tendencias sociales empresariales, como para poder alcanzar las metas que nos hemos propuesto laboralmente hablando, así que hemos de “ser” necesariamente otra persona.

Incluso teniendo todas las cualidades necesarias para desempeñar un puesto, recomiendo igualmente seguir aparentando tener otras aún mejores, ya que la intención es la de asegurar nuestra visibilidad y por ende nuestra permanencia en la empresa de forma exitosa.

¿Qué debemos hacer?

1.- Primero que nada, hemos de conocer a fondo cuál es el perfil del puesto de trabajo en el que nos vamos a desempeñar, para entonces poder saber cuales aspectos de nuestras virtudes y habilidades debemos resaltar en base a las apariencias.

Luego hemos de saber exactamente lo que esperan nuestros jefes de nosotros y cuales cualidades consideran (ellos) que son fundamentales, tanto para desarrollar la posición en cuestión, como para seguir ascendiendo a partir de esa posición. En pocas palabras…Hay que hacer lo que se tiene que hacer, incluso sin saber lo que debemos hacer.

2.- En segundo lugar, hemos de investigar y también medir el nivel moral de la empresa, lo que para nada significa involucrar su reputación (pues es otra cosa); es decir, hay que buscar cuáles preceptos morales son los aceptados o aceptables dentro de nuestro entorno laboral y cuáles no para saber como vamos a desarrollar nuestra estrategia de apariencias… Con el fin de aclarar este punto, les pido que reflexionen sobre las respuestas que vuestro entorno laboral daría a las siguientes preguntas, de forma de poder determinar como enfocar vuestra mejor “actuación”. Es importante que seáis realistas, pues aunque la gente exprese estar en contra de la discriminación, en el fondo todos discriminamos y tenemos prejuicios, pues es inevitable no hacerlo viviendo en sociedad.

- ¿Es aceptable en vuestro entorno laboral vivir en pareja sin estar casado?
- ¿Se aceptan otras religiones que no sean las de mayor fervor en el país o la región?
- Se acepta el uso de tatuajes o piercings?
- ¿Se aceptan orientaciones sexuales mixtas?
- ¿Se critica el modo de vestir y el higiene personal?
- ¿Se murmura en los pasillos sobre aspectos personales de los empleados?
- ¿Promueven los mandos intermedios rumores infundados sobre alguien?

Les invito a sugerir vuestras propias preguntas…

A partir de aquí… y luego de conocer las respuestas, sólo hemos de repasar todos los factores “tocados” a lo largo de este artículo para poder determinar el tipo de disfraz o de personalidad que tendremos que utilizar dependiendo el caso, buscando la que mejor se ajuste a nuestras necesidades.

Hay que tomar en cuenta que no es necesario precipitarse, pues la “correcta actuación” y su posterior perfeccionamiento toman tiempo, sobre todo al principio ó cuando se trabaja por primera vez, debido a los múltiples factores que hemos de tomar en cuenta mientras nos vamos adaptando al nuevo entorno.

La mejor prueba de que lo estamos “haciendo bien” y de que ya estamos perfectamente encuadrados en nuestro papel dentro de la empresa, es comparando los resultados de las evaluaciones de desempeño, ya que a mayor calificación, mejor actuación. Bueno, también podemos saberlo si notamos que comenzamos a ascender o destacar con sólo aparentar… Si no habían aparentado nunca en el trabajo… ¡Inténtenlo!, les sorprenderán los resultados.

Aclaratoria: Es evidente que he querido aprovechar los recursos del tema para poder mostrar su parte más controversial… y lo he hecho dando mi opinión al tiempo que mostraba las experiencias más radicales que he vivido trabajando en empresas grandes. Lo aclaro, porque estoy seguro de que existen empresas que no funcionan internamente de la forma expuesta en este artículo y que valoran la verdadera capacidad del empleado en contraste con sus “otras habilidades”.

No obstante, preferí exponer el tema de la forma más cruda posible, con la intención de mostrarles la peor cara de las grandes empresas, en donde inexplicablemente se permite (y a veces se pretende) que el empleado que quiera “subir” muestre tener ciertas virtudes ó aparente ser de una forma determinada, aunque vaya en contra de sus principios, personalidad y estilo…

Recomendación: Si trabajas en una empresa en la que hay que disfrazarse y no tienes más remedio que hacerlo. Te sugiero la lectura de “El Príncipe” de Maquiavelo y de “El Arte de la Guerra” de Sun Tzu; libros antiguos pero muy vigentes y con muchas herramientas eficaces de conducta social que te ayudarán a lidiar con la complejidad interna de las empresas de este tipo. Son como una especie de guía con útiles herramientas que te permitirán conseguir todo en cualquier empresa, incluso lo que consideras imposible:

Termino el post con una frase que leí en Nodos en la Red, para que cada quién la interprete según sus principios.

“Sólo hay un lugar en el Universo que podemos mejorar con toda seguridad: nosotros mismos.  Es ahí donde deberíamos empezar”.

Fuentes:

Yoriento

Noticias.com

Senior Manager

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10 Comentarios en “¿Quieres tener éxito en tu trabajo?…Aparenta”

1

Hola SM,
como tú bien dices, en gran parte de las ocasiones aparentar no es tanto mentir o simular como estar más pendiente de los estándares y de los indicadores de evaluación que se utilizan en la empresa para ajustar y adaptar tu comportamiento diario.

Se trata, por tanto, de empezar a hacer las cosas que no haces y que la empresa valora mucho; y de empezar a hacer notar las cosas que ya haces, es decir de aumentar la visibilidad de tu productividad y eficacia. :-)

2

Buenos dias SM.

El “arte de fingir” o aparentar es una virtud desde mi punto de vista, porque me he encontrado con empleados de empresas a lo largo de mi vida profesional que lo intenta, pero se les ve a kilómetros el hehco de que están formzados.

La sonrisa adecuada en el momento preciso (aunque desees matar a tu inerlocutor), la palmada en la espalda (aunque lo que realmente quieres es enpujarlo por las escaleras) o simplemente la frase de aliento (cuando lo que quieres es maldecirlo), son cosas que no todo el mundo puede hacer, porque hay gente que le produce “ardores viscerales”.

Está claro que es un “arte”, y por lo tanto los artistas buenos siempre llevan su premio. El que lo hace bien, será indispensable sin tener que esforzarse mucho. El que no practica este arte, se esforzará el doble o el triple para hacerse igual de necesario y destacado.

Un saludo

3

Sé que en muchas empresas todo, o casi todo, el mundo finge y entiendo que en esos entornos cuanto mejor seas fingiendo, mejor te irá (básicamente aplica el “donde fueres haz lo que vieres”). Y si cambias de empresa seguramente te vaya aún mejor.

Ahora bien, como norma general, creo que fingir es un error. A mí personalmente pensar en representar un papel durante casi todo el día de lunes a viernes me produce un rechazo importante. Creo que acabaría agotado, si no esquizofrénico.

Es verdad que fingir ser lo que no eres puede ayudar pero creo que descubrir cuáles de tus puntos fuertes pueden ser valorados en tu empresa y darles visibilidad (“marketing de ti mismo”) puede acarrear mayores beneficios que fingir los que no tienes.

JM

4

Creo que este artículo es una clara radiografía de la realidad en muchas empresas, tanto es así, que me recuerda un monologo del Club de la Comedia, donde el menos preparado de una empresa imaginaria hacía una fotocopia, pero no hacia tal, no, hacía “la fotocopia”, es decir, ese casi-original perfecto, en un soporte documental a todas luces mejor que el original, más legible y con un olor, que digo olor, aroma a puro pino gallego que contrastaba con el –a todas luces- cutre, feo y casposo original, tanto como la bella contrasta con la bestia.
Nuestro amigo se vendía tan bien, aparentaba tal eficacia en un cometido de indudable relevancia para la empresa que sin duda acabó siendo la mano derecha del Director General.
¿Puede ser esto posible?
¿Vivimos de las apariencias?
Mañana a las 8:00 da una vuelta por tu lugar de trabajo y responde estas cuestiones.
Un saludo,

5

Hola Yoriento:
Bueno, si supieras todas las personalidades que tenido que adoptar de acuerdo al país y al tipo de jefes, no me lo creerías… En las grandes empresas no se puede ser uno mismo y se ha de optar por una visibilidad acorde al entorno, a ves lo cuestiono, pero es eso ó irme a otro ambiente, así que no sé que es peor.

Hola José Luis:
Es cierto lo que comentas, muchos no saben hacerlo y se les nota. Aquí siempre sale premiado el que realiza la mejor interpretación, pues es el que seguirá subiendo al parecer creíble aún fingiendo.

Hola José Miguel:
Entiendo tu punto de vista y lo considero muy loable. No obstante, no estoy hablando de una opción… En estas empresas ó actúas o simplemente sales despedido, es así… Las multinacionales son un granteatro que se abre día a día y cada día hay que actuar… No creas, con el tiempo te acostumbras y sobre todo aprendes mucho sobre las personas y sobre la sociedad.

6

Hola E.Pampliega:
leyendo tu comment…me acordé la película (y del libro) “Desde el Jardín” en donde un simple jardinero aparentando (incluso sin saberlo) llega a Presidente de los EEUU.
Es increíble como el ser humano se deja manipular por lo que ve en lugar de lo que le consta….somos así.
Gracias por pasarte por aquí.
Slds
SM

7

Tiene mucha razón en eso de aparentar, ya que en mi trabajo hay compañeros que aparentan muy bien sus debilidades, utilizando a medio mundo para salir avantes de sus embrollos o ignorancias, a fin de quedar bien ante los superiores, al demostrar que lo saben todo y que manejan al dedillo todo lo relacionado con el trabajo, tanto administrativo como operativo. Entonces creo que, también, ya es hora de aparentar.

8

Hola SM,

Obviamente todos tenemos que adaptarnos al medio laboral para sobrevivir. Hay que hacer que se vea lo que hacemos y que llegue esa información a nuestros responsables. Lo único es que es muy triste no poder ser uno mismo en el entorno laboral y tener que representar distintos papeles en función de los fines a alcanzar.

A la gente hay que valorarla por lo que es y por lo que aporta en realidad. No puede ser que triunfe la gente que aparenta que hace y que sabe vender su discurso a los que deciden en las organizaciones.

Si que opino que debemos saber vender lo que hacemos de forma adecuada y hacernos necesarios por meritos propios y más en estos tiempos que corren.

Saludos,

9

Hola Héctor:
Bienvenido a este foro (ó especie de)…
A la final notarás que el único que no aparenta eres tú, así que te recomeindo comenzar desde ya, así mejorarás tu técnica y por ende tus habilidades histriónicas. Así que si quieres triunfar y algún día ser el jefe de tus actuales compañeros ya sabes que hacer.

Hola Juan:
Si yo estoy totalmente de acuerdo contigo… A la gente hay que valorarla por lo que es y por lo que aporta en realidad. Pero la realidad es otra y a eso me remito…Así que siguen triunfando la gente que aparenta por encima de los honestos y es por eso que hay que decidir hasta donde quieres llegar. No es una propuesta de mi parte es la realidad más cruda de la micro-sociedad que subyace en las organizaciones.

Slds
SM

10

[...] Muchos empleados ya no ven al trabajo como un medio para realizarse profesionalmente y el efecto personal de dignificación que hace unas décadas tenía la jornada laboral, se ha ido perdiendo con el pasar de los años. Ahora, para muchos trabajadores el hecho de ir a trabajar significa acudir al inevitable medio de sustento para llevar a cabo una actividad obligada que prácticamente no produce ningún placer ni satisfacción. Es probable que la mayoría de los empleados acuda cada día a trabajar sin esperar nada sobre sus logros y a conformarse con llevar a cabo su rutina conformándose con ser un mero instrumento ejecutor de tareas y un seguidor obediente de las instrucciones, incluso para aparentar. [...]

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