
Cuando el desempleo conduce a la muerte
El desempleo es un flagelo económico y social que tiene repercusiones en niveles muy profundos de las personas que lo padecen, tanto así que puede provocar serios problemas de salud, problemas psicológicos o, incluso, puede conducir a la muerte.
Tal es el caso reciente y de gran resonancia sucedido con una joven de 21 años que luego de ser rechazada numerosas veces en entrevistas laborales a lo largo de dos años de búsqueda de trabajo, se suicidó.
Vicky Harrison se ha suicidado a los 21 años porque había sido rechazada en más de 200 entrevistas de trabajo y con una sobredosis de pastillas dio fin a su búsqueda de empleo, dejando por única nota: “No quiero seguir siendo yo misma”.
Sus familiares indican que la joven había sido una muy buena estudiante y lo tenía todo para ser feliz, en boca de su madre, Louise: “Vicky era una niña brillante e inteligente que se deprimió al no poder encontrar trabajo. Estar en el paro durante tanto tiempo le parecía humillante y no pudo aguantar más”.
La falta de futuro que vivenció durante los dos años que se dedicó incansablemente a buscar empleo como productora de televisión a pesar de haber conseguido muy buenas calificaciones en el Instituto donde estudió, incluso luego de haber hecho un año de estudio de Imagen y Sonido en la Universidad de Londres donde abandonó para ponerse a trabajar, cosa que nunca consiguió.
La crónica de esta joven relata que envió su currículo a centenares de ofertas, las primeras aplicaciones eran a puestos relacionados con su carrera, pero luego aplicaba a cualquier puesto, con tal de conseguir ingresos: dependienta, camarera, reponedor de estanterías, ayudante de comedores escolares, hamburgueserías… Pero siempre obtenía la misma respuesta: “No”.
“Sufrió tantos rechazos que su confianza quedó afectada (…) Se sentía humillada por no encontrar trabajo. Sentía que no tenía futuro”, relata su padre, Tony, al periódico local Lancashire Telegraph.
El día que la joven se quitó la vida, había recibido una carta con la última negativa, en ella la rechazaban para trabajar en una guardería. Al día siguiente, llegó a su domicilio un cheque a su nombre por la asignación por desempleo.
Su familia quiere crear una fundación con su nombre en la que esperan poder ayudar a otros jóvenes desempleados en igual situación y poder enseñarles cómo enfrentar al mercado laboral: “Un lugar donde la gente pueda hablar y entender que esto no es el fin del mundo”, asegura el padre de Vicky.
Fuente: El Mundo.es

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2 Comentarios en “Desempleo que mata”
Es que el que no ha pasado por eso no sabe lo que es. Hay gentepara la que la perdida de sus equipo de futbol es el peor de los males y se deprimen por eso, o porque su cantante favorito haya muerto. Imaginense, algo más importante aún relacionado con la propia persona, no con elementos externo. Más doloroso aún. Esta chica no se suicidó porque muriera Michael Jackon sino porque ella misma se sentía como una muerta. Se sentía fracasada porque después de tantos intentos no consiguió nada. Pero he aquí, que la educación recibida, por parte de sus padres es la clave de todo. A ella le enseñaron que solo tenía valor cuando conseguía éxitos. Eso le ocurre a los típicos empollones de clase. Entonces si no triunfa en lo que se proponen, se ven sin valor, dejan de ser ellos y cuando alguien deja de ser, cuando alguien cree que su vida es algo insignificante, se deprime, se estresa, y a veces se suicida.
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