
Quiero trabajar para vivir, no vivir para trabajar. ¿Te suena esta frase? Es una de las más pronunciadas a lo largo del año entre los españoles. Y es que la tarea de combinar la vida profesional con la personal es una de las más complicadas con las que puede encontrarse el ser humano. Por ello es muy importante que antes de buscar un empleo hagas una profunda reflexión sobre tu situación concreta. Tener una idea previa y clara de lo que quieres te ahorrará más de un dolor de cabeza.
Por norma general la primera vez que se busca un empleo no es muy adecuado comenzar exigiendo condiciones. Hacerte un hueco en tu profesión exige una serie de sacrificios previos. Puede que en tus primeros meses o incluso años como trabajador debas soportar horarios de trabajos más largos, realización de tareas que no estén de todo vinculadas con las funciones para las que se te contrató, etc. También puede ser que te guste tanto tu profesión que no te importe dedicar la mayor parte de tu vida a ella.
Sin embargo lo lógico es que cuando lleves un tiempo prudencial en la empresa desees un respiro para dedicarte a lo que te gusta pero tener también vida propia. Esto no en absoluto, síntoma de vagueza. Un estudio de El Economista señala que más del 70% de los trabajadores estarían dispuestos a renunciar a parte del salario por tener una mejor calidad de vida.
Por todo ello es bueno que tengas en cuenta estos aspectos a la hora de encaminar tu vida profesional. Hay vida más allá de la jornada completa. Puedes optar por buscar ofertas de empleo de jornada parcial o empresas que se caractericen por su flexibilidad de horarios. Otra opción es el teletrabajo o montar tu propia empresa. Infórmate de las ventajas y desventajas de cada opción y decide por ti mismo. Pero sobretodo no tengas miedo a luchar por armonizar tu vida personal y profesional. Estás en tu derecho y es una opción totalmente comprensible. ¡No lo olvides¡
Foto: Chispita.

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4 Comentarios en “Vida personal versus vida laboral: el eterno problema”
[...] en el desplazamiento, que por otra parte en muchas ocasiones serían incompatible con los horarios laborales o la vida familiar. Con este tipo de didáctica prácticamente ningún empleado tiene excusa para [...]
[...] consiguen planificar de un modo correcto sus actividades diarios y además cumplirlas disfrutan de una vida laboral mucho más equilibrada y presentan muchos menos síntomas de estrés e insatisfacción [...]
[...] Conciliar la vida laboral y la profesional se ha convertido en todo un reto, un objetivo con el que la búsqueda del equilibrio se hace a veces especialmente difícil por la ampliación de horarios de la jornada laboral, la llegada de hijos al hogar o la necesidad de cuidar a familiares mayores por enfermedad. En este contexto algunos se ven obligados a conceder al trabajo casi dos tercios del día, privándose de su ocio y vida familiar, si no quieren engrosar la fila del paro. Otros renuncian a ascensos o promociones profesionales porque no pueden seguir el ritmo laboral que les demandan. Parece que para algunos todo acaba reduciéndose a una disyuntiva coercitiva que les interroga cada mañana con la cuestión de ¿o el trabajo o tu vida?, como si vivir y trabajar fueran dos opciones excluyentes y enfrentadas que luchan por existir. [...]
[...] es importante practicar algún deporte. En muchas ocasiones, solemos echar la culpa al horario laboral o al propio ritmo de trabajo, al que echamos la culpa… Pero tranquilos, creo que con hacer alguna [...]