Conocer tus puntos débiles, tener un discurso estructurado, llamar la atención de la audiencia, ponerse en valor sin elogiarse… hablar de uno mismo es un ejercicio tan difícil como inevitable. En este artículo de buscarempleo.es intentaremos daros algún que otro consejo.
Es necesario aprender a hablar, sobre todo, porque tenemos tendencia a hacerlo todos los días. Es un ejercicio que practicamos continuamente, tanto en el ámbito personal como en el profesional, y nos lanzamos al ruedo sin prepararnos. Muchos de los errores, casi absurdos, que menciona mi compañera Patricia Córdoba en su divertido artículo sobre los fallos en entrevistas de trabajo tienen que ver con una falta de preparación en algo tan básico como “saber qué decir y qué no, en qué momento y de qué manera”. El arte sobre hablar de uno mismo de manera responsable y sin meter la pata es muy importante para nuestro desarrollo laboral.
Para algunos especialistas son necesarios un par de minutos para preparar un discurso, otros necesitan diez minutos mientras que hay personas que parece que aunque estuvieran toda la vida serían incapaces de presentarse en público a una determina audiencia. En muchas ocasiones no basta con un intercambio de tarjetas de visita al final de una conversación informal.
Nuestro objetivo en una entrevista de trabajo persona o una dinámica grupal consistirá en dejar recuerdo, un recuerdo:
- que es retenido en la memoria de los demás
- que va a nuestro favor.
Para conseguirlo es necesario llamar la atención diciendo algo interesante y totalmente novedoso que se salga de lo ordinario. En la vida profesional, la gente aburre mucho más de lo que se cree y hace demasiado ruido. Cuando alguien nos abre una puerta a escuchar tenemos que aprovecharlo para introducir mensajes de calidad.
Pero para ello no vale con improvisar, salvo que seas un maestro de la dicción oral. Para una entrevista de trabajo tenemos que concentrarnos en las competencias que pensamos que necesita la empresa. Si nos entrevistamos con alguien que tenga influencias en el ámbito privado, nuestro interés debe ir en la línea de proporcionar elementos que sirvan para crear un vínculo con esa persona. Tanto en un caso como en otro, la dificultad consiste en llegar a un discurso de cierta madurez con la persona que nos escucha. Esto es consecuencia del poco tiempo de que se dispone en una entrevista laboral.
Un discurso bien construido quedará mucho más claro, más comprensible y dará una sensación de orden mental por nuestra parte, sin dejar huecos en blanco como ocurriría con una persona que hiciera una improvisación desordenada. Cuando la entrevista sea por teléfono mucho más preparado tiene que ser porque sólo dispondremos de algunos segundos. En un proceso de selección se elige a la persona más competente, incluida esta característica.
Para poner en orden nuestro discurso se puede seguir el siguiente modelo. Lo primero es enunciar una pequeña descripción que describa lo que somos, a ello hay que continuar con elementos que hilan nuestra carrera profesional. Nuestra especialidad y experiencia principal, luego recordaremos nuestra formación y presentaremos nuestra candidatura. Tenemos que ser capaces de hacerlo todo en dos minutos.
Es importante seleccionar el material adecuado. En primer lugar es recordar qué es lo importante, siempre hay algo de lo que uno se siente muy orgulloso, ahora, cuidado con “abrir demasiado la boca”, hay que estar tranquilo y convincente. Mucho cuidado con contar más cosas de la cuenta, sobre todo las personas que tienen mucha experiencia deben tener cuidado de no contar “batallitas”. ¿Tu mensaje es directo, preciso y está estructurado? ¿eres capaz de poner ejemplos? ¿No te vas por las ramas y consigues atraer la atención.
Una buena manera de trabajar consiste en poner nuestro texto por escrito, hay que estar seguros de que las frases que vamos a utilizar funcionan bien. Hay que encontrar las palabras con las que nos sintamos más cómodos, el objetivo es un mensaje limpio y luminoso.
Es necesario saber presentarse utilizando nuestros activos, la dificultad se encuentra en que no parezca que nos estamos elogiando a nosotros mismos. Para los especialistas, la clave está en ser sinceros. Alguien que se muestra como demasiado listo, con mucha experiencia y en el que el “yo” tiene un nivel alto será calificado como un insoportable. Sin embargo, si utiliza una dosis de humildad pasará mucho mejor. Hay que hablar con entusiasmo, pero sin avasallar.
Por ejemplo, si pones un ejemplo de trabajo en equipo en el que tuviste un papel importante, es interesante que hables de lo que hicieron tus compañeros, ya que eso será también valorado. En ningún momento se trata de sumergir el ego, ni dar pena, simplemente estar atento y controlarse.
El éxito es que los entrevistadores quieran saber más de ti. Tu discurso de presentación debe tener elementos que hagan surgir dudas, y si es necesario se pueden lanzar en forma de elipses. Eso sí, es un recurso del que no debes abusar porque de lo contrario resultarás demasiado cargante.
Los ejemplos y las anécdotas son importantes. Se pueden utilizar los incidentes críticos, dos o tres ejemplos de situaciones que hayas resuelto en el desempeño laboral. Esas anécdotas marcan cómo entendemos el trabajo, si al interlocutor le parece interesante podemos dar más detalles. Otra cosa que hay que tener en cuenta es que tenemos una vida privada y otra laboral. Así que es necesario mencionarla. Las personas somos un todo, tenemos que contar lo que nos gusta, lo que nos hace levantarnos todas las mañanas para ir a trabajar… Es importante que nuestro entrevistador se dé cuenta de que va a contratar a una persona y no a una herramienta. Eso sí, no se te ocurra contar ninguna intimidad.

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3 Comentarios en “Saber hablar de uno mismo”
la pregunta es la siguiente me pidieron en el colegio mi perfil no se como hacerlo quuisiera un ejemplo o algo que me ayude
[...] “La primera impresión es la que importa”, aseguran muchos, y lo cierto es que solo hay una oportunidad de hacerlo, y si se está en un ambiente o en una situación competitiva, lo mejor es explotar al máximo este recurso. Generalmente, uno se expresa, pero no sólo mediante el uso de la palabra, ya que uno en sí mismo es un conjunto de símbolos que ayudan a formar un concepto global. Siempre es indispensable, saber destacar los aspectos que uno cree pueden ayudar a avanzar en el propósito. [...]
Me gusta mucho el texto que he leido de” como hablar de uno mismo”. El llegar a ese nivel de control me parece excelente. Es muy dificil hacerte una valoracion exacta. Si explicas poco te bombardean a preguntas, si explicas en exceso eres tonto o tienes un problema, si comentas alguna batalla eres un fantoche (aunque sea cierta). Cuando ves estas reacciones, te das cuenta que tu no has preguntado nada, no has hecho ningun juicio de quien tienes enfrente y solo has pasado por un analisis de alguien que por lo visto se fia mucho de sus jucios. Yo pregunto ¿son exactos? ¿esta viendo tus virtudes y defectos o los suyos? creo que todos al intentar ser perfectos para que nos juzguen bien perdemos nuestra PARTE NATURAL imnata en todos los humanos. Pero al existir una cosa llamada ego, creo que la llegamos a perder.