Muchas veces nos hemos preguntado cómo poder ser un buen empleado, cómo ser un recurso humano con alto rendimiento en nuestro empleo, para que así la empresa pueda apreciarnos, valorarnos y estar a gusto con nuestro desempeño laboral.
Estas sensaciones de sentirnos aceptados por la empresa se potencia cuando estamos en situaciones donde el empleo es un bien escaso. Ante la poca existencia de trabajo en la sociedad, uno necesita tener la tranquilidad y seguridad que el trabajo que actualmente tiene, lo seguirá teniendo.
A quienes estén en esta situación, les sugiero presten atención a lo que a continuación describiré, ya que son las habilidades que toda empresa desea que tengan sus empleados. En caso de que no estén aplicando correctamente alguna de las habilidades, deberán esmerarse por aplicarlas ya que notarán una mejora en el rendimiento y en las relaciones laborales.
Las habilidades son:
Habilidad de percepción: Esto quiere decir que el trabajador pueda situarse en la posición de otras personas, comprender sentimientos, reacciones, entender el lenguaje corporal, etc. Uno debe ser capaz de percibir el entorno y actuar en consecuencia; de forma tranquila, segura y racional.
Habilidad para escuchar: Escuchar con atención a lo que las demás personas dicen y cómo lo hacen. Dejar que quien esté hablando concluya lo que está diciendo y no interrumpir.
Ser autentico y comprometido: Entablar buenas relaciones, preocuparse por el resto de los compañeros.
Autocontrol: Ser capaces de manejar los sentimientos personales y reconocer que es lo que provocan dichos sentimientos. No permitir que enojos, iras o molestias por formas de trabajo o procedimientos desemboquen en alguna situación no debida, de la cual luego nos arrepentiremos.
Retroalimentación laboral: Esto implica un buen feedback entre compañeros de trabajo o empleado –jefe. Una relación basada en gestos de ambas partes para un mismo objetivo: realizar el trabajo de la mejor manera posible.
Analizar el impacto personal: Ver cómo nos ven las demás personas, nos ayudará a tener una noción de cómo actuamos. Debemos actuar para recibir buenas percepciones de los demás, esto incluye tener un buen compañerismo, predisposición y estar dispuesto a colaborar con el resto.
Sin perjuicio de considerar las habilidades precedentes, recuerden que para ser un buen empleado uno debe realizar sus labores con eficacia y compromiso, siendo proactivos a las situaciones, evitando los “chusmerios” o “comentarios de pasillos”, desarrollando una capacidad analítica y planificadora, acompañando todo este “conjunto habilidoso” con una buena apariencia exterior; vestirse acorde, ser pulcro, ordenado, etc.
Recuerden así mismo, tener una clara visión de este objetivo de “ser buen empleado” para que ninguna situación interfiera en dicho propósito. Teniendo en claro el objetivo, es más fácil vislumbrar el camino correcto a seguir.



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3 Comentarios en “Cómo ser un buen empleado”
En todo proceso de seleccion de personal, las empresas ya saben o deberian saber que habilidades o “competencias” debe tener el postulante. Lo que sucede generalmente es que las personsa que se presentan a la entrvista no se conocen a si mismos, es decir que no saben fehacientemente que habilidades poseen. En el sitio http://www.guiaparaconseguirempleo.com se explican una serie de ténicas para conocer nuestras habilidades. Esta miy bien explicado.
Saludos
Buenas Bárbara:
Me parece un excelente desglose de conductas habitualmente agrupadas bajo términos como “empatía”, “asertividad”, “habilidades sociales”, etc. Es necesario establecer este tipo de objetivos operativos, ya que las abstracciones, en determinados momentos, pueden alejarnos de la realidad que pisamos y de la que todos debemos partir para conseguir las metas propuestas. Y cuando uno intenta ayudar al prójimo a través de la formación, la orientación, el coaching u otras herramientas similares, este nivel de análisis se vuelve, simplemente, imprescindible.
Enhorabuena.
Muchas veces nos hemos preguntado cómo poder ser un buen empleado, cómo ser un recurso humano con alto rendimiento en nuestro empleo, para que así la empresa pueda apreciarnos, valorarnos y estar a gusto con nuestro desempeño laboral.
Estas sensaciones de sentirnos aceptados por la empresa se potencia cuando estamos en situaciones donde el empleo es un bien escaso. Ante la poca existencia de trabajo en la sociedad, uno necesita tener la tranquilidad y seguridad que el trabajo que actualmente tiene, lo seguirá teniendo.
A quienes estén en esta situación, les sugiero presten atención a lo que a continuación describiré, ya que son las habilidades que toda empresa desea que tengan sus empleados. En caso de que no estén aplicando correctamente alguna de las habilidades, deberán esmerarse por aplicarlas ya que notarán una mejora en el rendimiento y en las relaciones laborales.
Las habilidades son:
Habilidad de percepción: Esto quiere decir que el trabajador pueda situarse en la posición de otras personas, comprender sentimientos, reacciones, entender el lenguaje corporal, etc. Uno debe ser capaz de percibir el entorno y actuar en consecuencia; de forma tranquila, segura y racional.
Habilidad para escuchar: Escuchar con atención a lo que las demás personas dicen y cómo lo hacen. Dejar que quien esté hablando concluya lo que está diciendo y no interrumpir.
Habilidades:
Ser autentico y comprometido: Entablar buenas relaciones, preocuparse por el resto de los compañeros.
Autocontrol: Ser capaces de manejar los sentimientos personales y reconocer que es lo que provocan dichos sentimientos. No permitir que enojos, iras o molestias por formas de trabajo o procedimientos desemboquen en alguna situación no debida, de la cual luego nos arrepentiremos.
Retroalimentación laboral: Esto implica un buen feedback entre compañeros de trabajo o empleado –jefe. Una relación basada en gestos de ambas partes para un mismo objetivo: realizar el trabajo de la mejor manera posible.
Analizar el impacto personal: Ver cómo nos ven las demás personas, nos ayudará a tener una noción de cómo actuamos. Debemos actuar para recibir buenas percepciones de los demás, esto incluye tener un buen compañerismo, predisposición y estar dispuesto a colaborar con el resto.
Sin perjuicio de considerar las habilidades precedentes, recuerden que para ser un buen empleado uno debe realizar sus labores con eficacia y compromiso, siendo proactivos a las situaciones, evitando los “chusmerios” o “comentarios de pasillos”, desarrollando una capacidad analítica y planificadora, acompañando todo este “conjunto habilidoso” con una buena apariencia exterior; vestirse acorde, ser pulcro, ordenado, etc.
Recuerden así mismo, tener una clara visión de este objetivo de “ser buen empleado” para que ninguna situación interfiera en dicho propósito. Teniendo en claro el objetivo, es más fácil vislumbrar el camino correcto a seguir.