En más de una ocasión, todos nos equivocamos y “metemos la pata” hasta el fondo. Pero no debería ser muy grave, siempre y cuando, se sepa reaccionar a tiempo, pidiendo disculpas e intentando solucionar el error si es posible.
En la actualidad, nos encontramos en un mundo competitivo, en el que convivimos con gente muy intransigente que no pasa por alto ningún error ni acepta las disculpas; ni siquiera, intenta solucionarlo. Es una postura muy egoísta; que levante la mano el que nunca se haya equivocado.
Todos nos equivocamos y no pasa nada por reconocerlo. Lo que ocurre es que muchos intentan borrar todo rastro de sus errores o mucho peor intentan cargar con los mismos a otras personas que nada tienen que ver con ellos. Hay gente que por salvarse a si misma son capaces de cualquier cosa. De todas formas a estas personas se les ve venir de lejos.
Debemos saber perdonar los errores de los demás de forma sincera, dándoles la segunda oportunidad que todo el mundo merece. Está claro que hay muchos tipos de errores y que, dependiendo de las consecuencias que conlleven para las otras partes, serán más o menos fáciles de perdonar.
En más de una ocasión se producen a nivel profesional traiciones y puñaladas a la espalda (en sentido figurado) por personas de tu entorno de trabajo que no te esperabas porque no desconfiabas de ellos; tú les habías dado tu confianza. Este tipo de cosas se pueden perdonar pero costará olvidar esta traición. Serán personas con las que tendrá que pasar mucho tiempo antes de que uno pueda volver a confiar en ellos. Será una situación que exigirá mayor atención para evitar que vuelva a pasar.
Así que todos debemos de ir con cuidado y antes de confiar en otras personas de nuestro entorno profesional tenemos que observar su comportamiento y ver cómo actúan con nosotros durante un largo período de tiempo y analizar si lo hacen de forma sincera o porque buscan sacar algo a cambio.
Eso sí, también os diré que si las personas que os defraudan a nivel profesional os piden disculpas sinceras y os demuestran a lo largo del tiempo que se equivocaron y que han cambiado, debéis de ir aflojando la cuerda e ir confiando de nuevo en ellos conforme se lo vayan ganando.
El problema viene cuando la gente que comete errores contra nosotros no lo reconoce y encima se hacen los ignorantes como haciendo parecer que no saben de qué les hablas. Esto es una estrategia que usan este tipo de personas y que os demuestra como son en realidad. Este tipo de personas no cambiarán nunca y deberíais alejaros de ellas. Serán personas que ya conoceremos cómo se comportan y habrá que hacer todo lo posible para que no vuelvan a jugárosla. 
Además, encontramos a determinadas personas que se creen que están a otro nivel por ocupar determinados puestos en la jerarquía de las empresas. Y también cometen errores. Aunque se equivoquen, jamás lo van a reconocer porque eso es para ellos humillarse y mucho menos van a pedir disculpas porque eso es rebajarse. Comportarse así es demostrativo de que se tiene poca educación y del tipo de “personaje” que se esconde detrás de esa persona. Todos nos equivocamos independientemente del puesto que ocupemos y lo que nos diferencia a unos de otros es la capacidad de reconocimiento que tengamos.
Las personas que no saben pedir disculpas y asumir sus errores no lo hacen porque son muy orgullosas y prepotentes, porque siempre quieren tener la razón por una mala aceptación de ellos mismos. Suelen pensar que con este tipo de actitud van a seguir en su posición, pero lo triste es que no saben hacerlo de otra forma. Es más, tratarán peor a todas aquellas personas con las que sientan amenaza de perder su posición dentro de la organización.
Hay que saber perdonar y por supuesto aceptar las disculpas de la otra parte siempre y cuando se haga de una forma sincera y no forzada. A partir de ahí hay que comenzar de nuevo de cero para ir poco a poco hasta donde se estaba antes siempre y cuando ambas partes pongan esfuerzo por hacerlo porque sino las cosas nunca volverán a ser iguales.
Hay veces que, dependiendo del error, la confianza es muy difícil de volver a recuperar porque normalmente la confianza en determinadas personas se pierde tras muchas situaciones que se han ido pasando hasta que llega un momento en que no se puede más y la paciencia se derrumba de golpe por el cúmulo de circunstancias acumuladas.
También tengo que comentar que a veces es bueno dejar pasar el tiempo para ver las cosas fríamente y no dejarse llevar por el calentón o la decepción que no nos deja pensar con tranquilidad los pros y contras de cada situación.
Lógicamente, cada situación y cada error son diferentes y tiene varias formas de ser analizadas. Lo que está claro es que tampoco podemos tirar a los leones a una persona por cometer un error, siempre y cuando, no la haya hecho con mala fe. Porque todos nos podemos equivocar y eso a veces lo olvidamos con rapidez por no ponernos en el lugar de los demás.
También hay que escuchar a las personas y ver sus razones. Igualmente, debemos ver su capacidad de reacción ante estos acontecimientos provocados por su parte.
Así que una vez que tengamos toda la información completa podremos tomar una mejor decisión sobre que es lo correcto en cada caso particular.

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2 Comentarios en “¿Sabemos perdonar los errores en el trabajo?”
Veo un fuerte componente cultural en lo que comentas, ya que esas conductas frente a los errores son muy típicas de los empleados españoles…tal vez seamos así debido a nuestra idiosincrasia, nuestros valores y nuestra formación… esa que nos enseñaron nuestros padres y la que hemso aprendido desde chicos.
Errar es de humanos
SM
Hola SM,
Por supuesto, que hay gran componente cultural porque es lo que nos han enseñado o lo que tenemos muy cercano en nuestro entorno. Esta claro que equivocarse es humano, sin embargo, hay que rectificarlo porque eso también demuestra la madurez e inteligencia de cada uno para saber discernir lo que esta bien y mal de sus comportamientos independientemente de que lo hagan los demás.
Hay que comenzar a cambiar el chip ya en todos estos aspectos porque sino nunca vamos a ir hacia delante en ello.
Saludos,