Dime cómo es tu portfolio y te diré como trabajas. Si para la mayoría de personas ofrecer una buena imagen ante la empresa donde aspira a trabajar es fundamental, para un diseñador gráfico es algo más que imprescindible. Si realmente quieres dedicarte tu vida profesional al mundo del color y las formas ya sabrás de sobra que hay una palabra clave en todo esto: creatividad. Empieza a ser creativo contigo mismo. Te damos todas las claves para que, cuando termines de leer este post, puedas comenzar a diseñar un portfolio diferente y original.
La definición clásica de portfolio dice de este que es un conjunto de hojas sueltas reunidas en una carpeta de mano que recogen tus trabajos de diseño más importantes. Esta es la base pero un buen portfolio es mucho que esto. Todo depende de tu imaginación y, en este caso, será mejor que no le cortes las alas.

Antes la única forma que tenían los diseñadores de presentar sus trabajos era imprimiendo una a una cada una de sus páginas y conformando del modo más original que podían una especie de libro o muestrario.
Pero las circunstancias eran otras y por mucho que se esforzaran carecían de la gran cantidad de medios técnicos de los que disponemos hoy en día y de las muchas posibilidades que nos proporcionan en este campo. Las nuevas tecnologías traen consigo nuevos formatos y los portafolios impresos han pasado a ser páginas web, trabajos animados, archivos en disco, libros y monográficos. No te cierres a hacer tu portfolio en un solo formato. Lo ideal será tenerlo preparado de maneras diferentes para usar el más adecuado según el destinatario y las circunstancias.
Hay algo en lo que todos los expertos coinciden. Un portfolio es, por encima de todo, un reflejo de ti mismo, de tu forma de trabajar, de tu creatividad y tu calidad artística y eso debes tenerlo claro cuándo lo estés elaborando.
A veces, al realizar el primer portfolio asaltan dudas sobre cómo comenzar un trabajo tan importante. Esto puede llevarte a un bloqueo creativo que no te interesa. Lo mejor que puedes hacer es tratarlo como un trabajo de diseño más pero como algo abierto que podrás modificar y ampliar siempre que lo desees. Así que no te agobies, más bien, diviértete haciéndolo.
Será totalmente diferente comenzar a diseñar el portfolio de alguien que acaba de finalizar su formación y no tienen demasiado experiencia que de alguien ya curtido en la profesión. De un modo u otro siempre tendrás algo que ofrecer. Eres alguien creativo capaz incluso de sacar chispa donde aún no la hay.
Siempre hay soluciones. Puedes incluir los trabajos que hayas ido haciendo los años anteriores mejorándolos en el caso de que te parezcan poco adecuados. Si tienes poco material no renuncies a la posibilidad de dedicar unas horas al día a realizar diseños ficticios que incluir en el portfolio o incluso de proponerle a personas y empresas conocidas diseñarle su imagen corporativa o cualquier elemento de diseño que se te ocurra. De este modo en poco tiempo podrás conseguir material que incluir para comenzar a dar tus primeros pasos en el sector.
Sara Eisenman, una prestigiosa diseñadora americana señala en uno de sus libros: “No importa dónde desees trabajar o para quién. Recuerda que la confianza, el trabajo duro, la iniciativa y la competencia pueden ser tan importantes como el talento”. Es un buen consejo. Trabaja en un buen portfolio sin obsesionarte por su contenido. Como siempre el tiempo y la experiencia irán mejorándolo.
Hay una serie de recomendaciones generales que no puedes pasar por alto cuándo estés confeccionando la que será tu mejor carta de presentación ante las empresas. En primer lugar, en el caso de que tu portfolio sea en formato impreso, da a la portada la relevancia que se merece. Dedica a tiempo a ella procurando que esté en consonancia con el interior pero, especialmente, elige una portada que impacte que invite a la persona que lo está viendo a adentrarse con entusiasmo en él.
Ya en el interior pon mucha atención en la limpieza y, sobretodo, en el orden en que presentas los trabajos. Esto dependerá del material que tengas pero si tienes suficiente distribúyelas de manera clara y temática. Un portfolio desordenado sin ningún criterio en su estructura estará destinado al fracaso. Y no olvides que aunque los trabajos sean muy diferentes deberás mantener la cohesión estética entre las páginas.
En el caso de que tengas muchos trabajos que incluir no cometas el error de realizar un enorme portfolio sin criterio ninguno en la selección de contenidos. Se selectivo, procurando incluir más o menos unas cinco o seis piezas de cada estilo. Unos contenidos equilibrados dejan a la persona que vea tu portfolio con la sensación de estar ante un diseñador versátil capaz de enfrentarse a cualquier trabajo.
En ocasiones, es interesante, incluir no sólo la pieza final sino varias que muestren como ha sido el proceso explicándolo abajo por medio de leyendas. Esto puede darte muchos puntos y suele gustar a la persona que lo está examinando.
Algo que da muy mala impresión es que los trabajos no estén bien sujetos. Añade alguna pieza de espuma o cualquier otro elemento en el borde para evitar que se mueva o se raye.
También puedes ser creativo a la hora de decidir dónde vas a introducir el portfolio. Quizás puedas comprar una carpeta flexible y elegante que incluya además del apartado más grande donde introducir tu trabajo otra funda en su interior para insertar el currículo, un pequeño tarjetero donde meter tu tarjeta de visita y un portacd para incluir el mismo portfolio pero en versión Cd. Están carpetas son fáciles de encontrar.
También hay quien opta por llevarlo en formatos más sofisticados como cajas de presentación que contienen otras más pequeñas en su interior, elegantes o innovadores álbumes de fotos personalizados para la ocasión, maletines, etc. Incluso hay quien opta por llevarlo a una imprenta y convertirlo en un libro. En este caso deberás hacer fotografías digitales de tus trabajos. En la segunda parte de este post te contamos las claves para realizar buenos portfolios digitales. Para ir abriendo boca puedes ir echando un vistazo a este directorio de portfolios de diseñadores profesionales.
Foto: Stenfanlucut.

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3 Comentarios en “Portfolios para diseñadores I. El formato impreso.”
[...] Formación Portfolios para diseñadores II. El formato digit… « Portfolios para diseñadores I. El formato impreso. Consejos, [...]
Excelente material.
Acabo de comprender justamente que el cliente más difícil de diseñar es uno mismo, tanto por la presión por no equivocarse como por el simple hecho de conocerser más a uno mismo.
Justamente el diseño persigue una necesidad, y no el simple rejunte gráfico de un volante con productos para comprar, sino la de plasmar al creativo y su identidad: los trabajos y la modalidad de presentar esos trabajos.
Saludos!
[...] de buscar un empleo y de demostrar sus habilidades y conocimientos. Estos profesionales son los diseñadores gráficos, artistas, fotógrafos, profesionales de las artes visuales, ingenieros industriales, ingenieros [...]