
Desde siempre, el empleo público acapara la atención y el deseo de muchos profesionales pues, en general, son una garantía de empleo perpetuo donde el riesgo de quedarse sin empleo, prácticamente no existe.
En la actualidad, además de ser el sueño de muchos por los salarios, beneficios económicos y sociales de pertenecer a la repartición pública, se suma la cruda realidad laboral que afecta a España y que tiñe de inestabilidad a muchos de los sectores industriales y empresariales que supieron ser exitosos y fuente continua de creación de empleo.
Por todo esto, la meta de muchos es lograr introducirse al empleo público; las llamadas Oposiciones están a la orden del día y se han transformado en el objetivo que desvela a jóvenes profesionales pero también a aquellos que se han quedado sin empleo a pesar de su trayectoria y experiencia.
Y no es de extrañar. Un empleo público garantiza un puesto fijo, casi perpetuo, con posibilidades de ascenso reales, buenas remuneraciones, 35 horas de trabajo semanal con jornada continua y horas extraordinarias pagadas tal y como indica el convenio, vacaciones y certezas en un mundo donde comienzan a escasear.
Las plazas de funcionario no son muchas ni constantes, por ello, cuando se generan vacantes para plazas de funcionario, son cientos de miles los aspirantes que se ilusionan y concursan para acceder a una.
Pero ser funcionario no es fácil, de hecho, las Oposiciones son un obstáculo muy duro y temible que requiere al menos un año de preparación sólo para tener una chance que no siempre deviene en logro.
Los puestos de funcionario de la administración se engloban en diferentes niveles reflejando así al grupo de profesionales que lo constituyen. Cada uno de los cinco grupos (A, B, C, D y E) requiere diferente formación.
El nivel A: Corresponde al Cuerpo Superior de Administradores del Estado, sólo pueden acceder quienes tengan título de Doctor, Licenciado, Ingeniero, Arquitecto o equivalente.
El nivel B: Es el Cuerpo General de Gestión de la Administración Civil del Estado, se puede acceder con título de Ingeniero Técnico, Diplomado Universitario, Arquitecto Técnico, Formación Profesional del Tercer Grado o equivalente.
El nivel C: Son administrativos que cuentan con título de Bachiller, Formación profesional de Segundo Grado o equivalente.
El nivel D: Son auxiliares administrativos con título de Graduado Escolar, Formación Profesional de Primer Grado o equivalente.
El nivel E: Formado por el cuerpo de subalternos, celadores, conserjes, bedeles, accesible con Certificado Escolar.
Fuente: Consumer Eroski, Oposiciones.net, Universia, Busca Oposiciones

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3 Comentarios en “Oposiciones, un trabajo para toda la vida”
Buenos días.
Sencillamente llegaremos un día en que al preguntar a los hijos que quiren ser de mayor contesten: “yo, funcionario”. Y no me exrañaría.
Saludos
Tal y como está la empresa privada, no es de extrañar que muchos quieran pasarse al sector público donde todo parece excepcionalmente idílico. Como todo, supongo que tendrá sus carencias, pero hay que reconocer sus importantes ventajas.
El esfuerzo y la entrega no necesariamente significa progreso y mejora en la empresa privada. A veces hasta pedir unas horas para resolver un papeleo te pone entre la espada y la pared por el reproche que muchas veces hace el empresario. Las horas extras remuneradas suelen pasar de ser un derecho a ser una obligación y sobre todo lo que más incertidumbre produce es saber si mañana vas a estar trabajando o en la calle.
Tuve una experiencia laboral muy traumática que decidí plasmar en un blog sobre todo para que sirva de guía de lo que NO debe hacer un empleado.
ja ja, pues puede ser, Josè Luis, esperemos que no sea tabù, como decir “quiero ser mùsico” y que se nos crispe la piel…
Erkemao, me ha parecido muy interesante tu blog personal y coincido con lo que dices de las horas extras: en algùn putno de inflexiòn comienzan a ser obligatorias y ya no hay forma de negarse o exigir el pago.