
“Cuando el río suena agua lleva” y todo el mundo se echa a temblar, o se da prisa en justificarse, si es que no va directo a la yugular “del que ha ido diciendo que dicen que digo”.
Como comentábamos en un artículo anterior, los rumores en la empresa son algo tan cotidiano, que no podemos concederles tiempo y energía a cada uno de ellos.
La difusión de información infundada, a veces puede dañar más que un desacuerdo concreto cara a cara, sobre todo cuando causa tan preocupación e inseguridad que afecta al estado de ánimo y al rendimiento laboral
Para afrontarlos positivamente, aquí te proponemos algunas recomendaciones:
Cuestiona la credibilidad de las noticias vagas y ambiguas. No son verdades absolutas e incuestionables. Piensa que el contenido que te llega, viene filtrado e interpretado por los valores de quienes han participado en la cadena.
-Expresa tu derecho a no posicionarte hasta que no tengas los datos de primera mano (del protagonista en cuestión). Evita hacer manifestaciones a favor o en contra, porque puedes acabar siendo parte de un triángulo de conflicto, al que no quieres pertenecer.
-Si crees que lo que te comunican te atañe en algún grado, rompe la cadena, y evita seguir preguntando de nuevo a segundos y terceros, extendiendo dudosas hipótesis o diversos interrogantes ya tendenciosos.
-Contrástalo en las reuniones formales de equipo: de forma impersonal (“a ver existe una duda sobre…) o plural (“algunos nos estamos preguntando si …”) para salvaguardar la autoestima sin culpabilizar a nadie.
-Si tienes la certeza de que están volcando juicios erróneos de ti a “tus espaldas”, evitar dar excesivas justificaciones. Si no le das demasiada importancia, terminarán desmontándose. No hay nada que haga más fuerte al rumor que
darle crédito. Las conductas a las que no se presta atención acaban extinguiéndose. Si te molestas en ir uno por uno desmintiendo o demostrando, provocarás mayor expectación y dudas acerca de su autenticidad..
-Otra opción es cerrarlo con rotundidad, y no conceder demasiado espacio a esos comentarios: “estás abierto a las críticas de boca del protagonista, pero no a mensajes distorsionados a través de terceros”.
Aunque puede ser tentador escudarse en el boca a boca, las conversaciones claras, directas y personales (de tú a tú), son la mejor alternativa de comunicación.

Añadir a Del.Icio.Us



2 Comentarios en “Stop a los rumores en el trabajo”
[...] demás se enteran de la existencia de esa relación, no transcurre mucho tiempo sin que aparezcan rumores (“está con el/ella para ascender”), envidias, desconfianzas, etc., que deterioran el [...]
[...] “ampliarla” por algo que han oído e imaginado, ellos u otras personas. Es más, aparecen rumores y el cotilleo, que dará rienda suelta a su poder destructivo. Se extiende tan rápido como una [...]