Son muchos los factores estresantes a la hora de insertarse y convivir en un mundo laboral cada vez más competitivo y riesgoso. Pero todo el estrés que el empleo puede generar, en relación, es menor al que se provoca por la pérdida del mismo.

El estrés del miedo contínuo a perder el empleo
La crisis financiera mundial, sólo acentúa esta situación ya que se teme mucho por los apremios económicos y el futuro incierto, por lo general estas son las principales preocupaciones.
Como consecuencia directa de esta crisis, también se sabe que junto con la pérdida del empleo, llegan las pocas posibilidades de conseguir uno nuevo, ya que la oferta se ha reducido considerablemente, por lo que la competencia está muy marcada.
El límite en las oportunidades es lo que más asusta, y con eso aparecen la angustia y la desesperación, sobre todo cuando no se tienen ahorros o no se pudo prever de forma anticipada esta crisis.
Se trata de una situación por demás frustrante, ya que es un disparador para otra serie de cuestiones; perder el trabajo, sobre todo en tiempos de apremios económicos y futuro incierto, se encuentra entre las situaciones que generan mayor estrés.
Esto se desprende de un estudio publicado por el periódico USA Today, que se propuso, desde que comenzó las crisis, realizar consultas psicológicas referidas a temas laborales o económicos, los cuales aumentaron en un 40 por ciento.
La incertidumbre es lo que más genera esta angustia desmedida, ya que ante la situación de perder el empleo, conjuntamente se pierden muchas cosas.

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