
Cuando te postulas a un empleo y mandas tu Curriculum Vitae muchas veces te encuentras ante la duda de agregar una fotografía tuya o no. Temes que quien reciba la solicitud se burle de ti o que te marque de engreída/o por presentar una fotografía en la que luces muy bien.Otras veces la presentación de una fotografía es requisito sine qua non que debes cumplimentar para que tu currículo sea tenido en cuenta.
Y otras tantas veces, puedes leer en los avisos clasificados la siguiente leyenda “se requiere personal con buena presencia”, donde leemos “feos, abstenerse”.
Ya sea que la belleza te haya beneficiado o no, comprenderás que una buena apariencia abre puertas por doquier, no sólo ligan mejores parejas y reciben tratos más cordiales, saludos más afectuosos y mejores atenciones desde que son muy pequeños, sino que además se quedan con los mejores empleos y, claro, cobran los mayores salarios.
Además de tener a disposición todo un rubro de profesiones exclusivas a los que un feo (o un gordo) jamás podría aspirar, siquiera soñar, y que son muy bien pagos por un trabajo sencillo y breve, por ejemplo el modelaje o las promociones, son los primeros que consiguen escalar en una empresa y, muchas veces, no responde a capacidades profesionales sino a su buena apariencia y a la buena imagen que la compañía en que trabaja obtendrá y mostrará.

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